Este 18 de septiembre se cumplen 216 años desde la conformación de la Primera Junta Nacional de Gobierno. Aunque popularmente la fecha suele asociarse con la Independencia de Chile, aquel día de 1810 el país todavía no rompía sus vínculos con la monarquía española. La independencia sería proclamada casi ocho años después.
Cada septiembre aparecen las banderas, las fondas, las empanadas, la cueca y los brindis. Chile entero habla del “18” como sinónimo de Fiestas Patrias y, muchas veces, la celebración es descrita simplemente como el aniversario de la Independencia.
Pero históricamente hay una precisión importante: Chile no declaró su independencia el 18 de septiembre de 1810.
Lo que ocurrió aquella jornada fue la instalación de la Primera Junta Nacional de Gobierno, hito del que este 2026 se cumplen 216 años y que es considerado uno de los puntos de partida del proceso político que finalmente conduciría a la emancipación chilena.
¿Qué pasó realmente el 18 de septiembre de 1810?
Chile todavía formaba parte de la monarquía española. En España se vivía una profunda crisis política y el rey Fernando VII se encontraba apartado del poder tras la invasión napoleónica.
En ese contexto, sectores de la élite santiaguina comenzaron a impulsar la formación de una Junta de Gobierno que administrara el territorio ante la ausencia del monarca.
El 18 de septiembre de 1810 se realizó un Cabildo Abierto en Santiago, al que asistieron cerca de 400 ciudadanos y en el que se constituyó la Primera Junta Nacional de Gobierno, presidida por Mateo de Toro y Zambrano.
Y aquí aparece uno de los datos que suele perderse con el paso del tiempo: la Junta no declaró la independencia de Chile.
Por el contrario, los participantes todavía manifestaban lealtad a Fernando VII. El paso dado aquel 18 de septiembre significó, eso sí, la formación de un gobierno propio y abrió un proceso político que terminaría transformándose en una ruptura definitiva con España.
Entonces, ¿cuándo se independizó Chile?
La respuesta nos lleva hasta 1818.
La Independencia de Chile fue proclamada oficialmente el 12 de febrero de 1818, durante el gobierno de Bernardo O’Higgins. El acta estableció que el territorio chileno constituía un Estado “libre, independiente y soberano”, separado de la monarquía española.
Es decir, entre la Primera Junta Nacional de Gobierno y la proclamación de la Independencia transcurrieron casi ocho años, atravesados por la Patria Vieja, la Reconquista y una guerra cuyo desenlace todavía estaba en disputa.
La victoria patriota en la Batalla de Maipú, el 5 de abril de 1818, consolidaría posteriormente el predominio de las fuerzas independentistas en buena parte del territorio.
¿Por qué celebramos el 18 y no el 12 de febrero?
Chile no siempre tuvo una única fecha para celebrar sus fiestas nacionales.
Durante los primeros años de la República se conmemoraban distintos acontecimientos: el 12 de febrero, asociado a Chacabuco y a la Independencia; el 5 de abril, por la Batalla de Maipú; y el 18 de septiembre, por la Primera Junta de Gobierno.
Con el paso de los años, estas festividades fueron reduciéndose.
En 1824 quedaron como celebraciones nacionales el 12 de febrero y el 18 de septiembre. Finalmente, en 1837, un decreto concentró las fiestas nacionales en el 18 de septiembre, que terminó consolidándose como la principal fecha de celebración del país.
Así, el “Dieciocho” terminó representando no solamente lo ocurrido en una jornada específica de 1810, sino también el inicio simbólico del proceso que llevó a Chile a constituirse posteriormente como una nación independiente.
De la política a la fonda
La conmemoración tampoco tardó demasiado en abandonar los salones oficiales y trasladarse a las celebraciones populares.
Existen registros de reuniones populares realizadas ya en 1811 para conmemorar el 18 de septiembre, mientras que desde la década de 1830 aparecen antecedentes específicos de ramadas instaladas durante las festividades republicanas en Santiago.
Con el tiempo, las ramadas y fondas se transformaron en uno de los principales símbolos de las Fiestas Patrias, combinando comida, baile y distintas expresiones de la cultura popular.
De allí proviene buena parte de la imagen que hoy acompaña al Dieciocho: cueca, empanadas, huasos, ramadas, chicha, juegos tradicionales y reuniones familiares, elementos que terminaron incorporándose a una celebración cuyo origen fue eminentemente político e histórico.
¿Y qué se celebra el 19 de septiembre?
El segundo gran día de las Fiestas Patrias tiene una conmemoración distinta.
El 19 de septiembre corresponde al Día de las Glorias del Ejército, fecha establecida como feriado legal mediante decreto en 1915 y tradicionalmente marcada por la realización de la Gran Parada Militar.
Curiosamente, la relación entre el Ejército y la fecha se remonta hasta los mismos acontecimientos de 1810: el 19 de septiembre de aquel año se realizó en Santiago una ceremonia militar con motivo de la instalación de la Primera Junta de Gobierno.
Por eso, cuando este viernes Chile vuelva a celebrar con banderas, cuecas y empanadas, la fecha estará recordando algo ligeramente distinto de lo que muchas veces se repite: no el día exacto en que Chile consiguió su independencia, sino aquel 18 de septiembre de 1810 en que comenzó a construir un gobierno propio y se abrió un proceso que cambiaría definitivamente la historia del país.


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