Este miércoles, Camila Vallejo retomó oficialmente su rol como ministra vocera de Gobierno, tras haber cumplido con su período de postnatal. En su regreso, descartó incorporarse a la campaña de la candidata presidencial oficialista, Jeannette Jara, pese a que ambas militan en el Partido Comunista.
“Vuelvo como me comprometí con el Presidente, con harta energía y convicción. No me voy a ninguna parte”, declaró Vallejo a los medios apostados en La Moneda. Subrayó que su único rol actual es seguir ejerciendo como portavoz del Gobierno, tal como se había acordado en diciembre pasado.
La vocera también reafirmó la neutralidad del Ejecutivo en el proceso electoral, reconociendo que puede haber opiniones personales, pero reiterando que la presidencia mantiene su prescindencia. “Ustedes saben cuál es mi opción personal, pero lo importante hoy es mi regreso”, dijo, anunciando una reunión con la ministra Aisén Etcheverry, quien la reemplazó interinamente durante su ausencia.
Etcheverry, por su parte, se despidió del cargo de vocera subrogante el pasado lunes, destacando que esta sería su “última vocería de día lunes”, con motivo del retorno oficial de Vallejo.
El retorno de la ministra ocurre en un escenario político tenso, con la oposición cuestionando el impacto de su regreso en plena campaña presidencial. Diputados como Miguel Mellado (RN) y Felipe Donoso (UDI) han sugerido que su vínculo con Jara podría “contaminar el ambiente político”, dada la cercanía partidaria entre ambas.
Este miércoles también estuvo marcado por la controversia entre el presidente Boric y la FACh, tras el caso de los llamados “narco-aviadores”, un tema que podría figurar entre los primeros desafíos comunicacionales de Vallejo en su retorno a las vocerías de Palacio.


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