29 de mayo de 2024

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¿Por qué sube la bencina? Factores para entender las reiteradas alzas

Los costos asociados con la producción de crudo, el transporte y la logística de distribución junto con el tipo de cambio, son factores que influyen en el precio de la gasolina.

Una nueva alza en los precios de los combustibles ha encendido las alarmas en diversos sectores de la sociedad chilena. Este fenómeno no solo preocupa a los consumidores que ven afectados sus presupuestos familiares, sino también a expertos y economistas que analizan las repercusiones en la economía nacional.

Según datos proporcionados por la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP), los precios de la gasolina de 93 y 97 octanos han registrado un aumento significativo, alcanzando máximos históricos, aumentando $32,2 por litro. Asimismo, el diésel y el GLP de uso vehicular también han experimentado incrementos notables, experimentado incrementos de $16,3 y $15,7 por litro respectivamente.

Y es que el panorama, actualmente dominado por la entrada de los vehículos eléctricos y otras innovaciones en torno al ecosistema vial han ido modificando los parques automotrices y la demanda de combustibles.

Factores que influyen

Este incremento en los precios de los combustibles tiene un impacto directo en la inflación y plantea desafíos para la política monetaria del Banco Central. Expertos señalan que la situación está influenciada por lo que denominan “inflación importada”, la cual se ve exacerbada por la situación económica en Estados Unidos y los actuales conflictos geopolíticos.

La crisis en los precios del petróleo a nivel internacional, junto con el aumento en los costos de importación, ha elevado los precios en el mercado local. Este fenómeno afecta negativamente la composición del Índice de Precios al Consumidor (IPC) y provoca una mayor depreciación del peso chileno frente al dólar.

Por otro lado, la economía estadounidense ha experimentado un alza en su IPC, lo que ha llevado a los mercados a anticipar que la Reserva Federal podría postergar los esperados recortes de tasas de interés. Este ajuste de expectativas ha fortalecido al dólar a nivel mundial, complicando aún más el panorama para el Banco Central chileno en sus esfuerzos por estimular la economía local.

Con una proyección de inflación que podría alcanzar el 3,8% al cierre del año, la economía chilena se enfrenta a un escenario desafiante. Las medidas de política monetaria tendrán que ser cuidadosamente calibradas para contrarrestar el impulso económico interno y las presiones externas que afectan los precios de los combustibles.