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Fiscalía de La Araucanía rinde Cuenta Pública 2025: Violencia rural cae un 36% y condenas superan los 110 imputados

El Fiscal Regional, Roberto Garrido Bedwell, destacó el golpe al patrimonio del narcotráfico con más de 2 toneladas de droga incautadas y el avance en causas de corrupción pública.

Durante la reciente entrega de la Cuenta Pública 2025, el Fiscal Regional de La Araucanía, Roberto Garrido Bedwell, presentó un balance detallado de la gestión institucional, subrayando que la persecución penal estratégica ha permitido una disminución del 36% en los hechos de violencia rural en comparación al periodo anterior. Este descenso se complementa con la obtención de sentencias condenatorias contra más de 110 personas vinculadas a estas orgánicas criminales, lo que demuestra una mayor eficacia en la judicialización de causas complejas en la zona.

En términos globales, la Fiscalía Regional gestionó un volumen de 62.286 denuncias durante el año 2024, logrando que el 47,1% de los casos finalizados tuvieran una salida judicial. Este trabajo operativo no solo se centró en la delincuencia común, sino que puso un foco especial en el crimen organizado y el narcotráfico, logrando la incautación histórica de más de 2 toneladas de droga (principalmente marihuana procesada) y la desarticulación de bandas que operaban incluso desde recintos penitenciarios.

El informe también puso de relieve el compromiso con las víctimas, señalando que la Unidad de Atención a Víctimas y Testigos (URAVIT) brindó protección y apoyo a 24.085 personas. Asimismo, en el ámbito de la probidad pública, el Fiscal Garrido enfatizó el avance en investigaciones de alta connotación como el Caso Convenios y fraudes en diversas municipalidades, asegurando que la institución actúa bajo el principio de que «nadie está por sobre la ley», persiguiendo con igual rigor los delitos de cuello y corbata.

Finalmente, la autoridad regional destacó que la estrategia para el 2026 seguirá apuntando al debilitamiento del patrimonio de las bandas criminales, especialmente en delitos como el robo de madera y el tráfico de armas, buscando desmantelar las estructuras financieras que permiten la subsistencia de estas organizaciones en la región.