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42 horas en Chile, pero no para todos: informalidad laboral queda fuera de la rebaja

La nueva jornada ya está vigente, pero expertos advierten que el beneficio no alcanza a trabajadores sin contrato ni a honorarios.

Desde el 26 de abril de 2026, comenzó a regir en Chile la reducción de la jornada laboral a 42 horas semanales, en el marco de la implementación de la Ley 21.561. La medida apunta a mejorar la calidad de vida de los trabajadores, pero en su aplicación deja fuera a un grupo importante: quienes no tienen contrato.

Novena Digital conversó con el abogado de Defensur, Nicolás Yáñez, quien explicó que el alcance de la normativa está limitado a relaciones laborales formales.

“La reducción de la jornada laboral está solamente pensada en trabajadores formales regidos por contrato del Código del Trabajo. Por lo tanto, en la práctica, un trabajador informal no se vería incluido en este beneficio”, señaló.

Nicolás Yáñez, abogado de Defensur.

La brecha que deja la ley

El nuevo límite de 42 horas aplica directamente a quienes cuentan con contrato, pero en la práctica excluye a trabajadores informales, que no cumplen con los requisitos legales mínimos.

Esto genera una diferencia concreta en el mundo laboral:

  • Trabajadores formales acceden a la rebaja
  • Trabajadores informales quedan fuera del beneficio

Más ingreso inmediato, menos protección

Según explicó Yáñez, la informalidad también responde a decisiones económicas tanto de empleadores como de trabajadores.

“Se hace un cálculo: se trabajan ciertas horas por el sueldo mínimo, pero sin cotizaciones. Así el trabajador recibe más dinero líquido, lo que lo vuelve más atractivo incluso para él mismo”, indicó.

Esta práctica permite aumentar ingresos en el corto plazo, pero implica renunciar a derechos laborales como previsión, salud y límites de jornada.

¿Se ajustará igual la jornada?

En términos prácticos, podría haber un cambio indirecto en el mercado.

“Los empleadores van a entender que la jornada será de 42 horas y no de 44. Pero normativamente, no los beneficia”, explicó el abogado.

Esto significa que, aunque algunas empresas podrían adaptarse a la nueva referencia, los trabajadores informales no cuentan con respaldo legal para exigirlo.

Honorarios: otro grupo fuera

El análisis también incluye a quienes trabajan a honorarios, quienes no están regidos por el Código del Trabajo.

En estos casos, la jornada laboral no tiene un límite legal definido, por lo que la reducción a 42 horas no aplica.

Una reforma con alcance limitado

La implementación de la nueva jornada marca un avance en el empleo formal, pero también evidencia una brecha estructural en el mercado laboral chileno.

La reducción de horas existe en la ley, pero no llega a todos por igual.

La pregunta que queda instalada es evidente:
¿qué pasa con los trabajadores que siguen fuera del sistema? 🤔