El histórico dirigente del Partido Socialista falleció este viernes 4 de septiembre en Santiago, luego de enfrentar un agresivo cáncer de próstata que lo había mantenido alejado de la primera línea política durante los últimos meses. Escalona fue diputado, senador, presidente del Senado y encabezó en distintos períodos el PS, colectividad en la que hasta sus últimos días ejerció como secretario general. Su trayectoria comenzó en el movimiento estudiantil secundario durante la Unidad Popular, continuó en el exilio y la clandestinidad durante la dictadura y se extendió durante más de cinco décadas en la política chilena.
El histórico dirigente del Partido Socialista Camilo Escalona Medina falleció este viernes 4 de septiembre de 2026, a los 71 años, poniendo fin a una de las trayectorias más extensas e influyentes de la izquierda chilena de las últimas décadas.
El exsenador y expresidente de la Cámara Alta permanecía internado en la Clínica Indisa, en Santiago, debido al agravamiento de su estado de salud producto del cáncer que enfrentaba desde hacía aproximadamente dos años. Durante sus últimas horas permaneció acompañado por su familia y personas de su círculo más cercano.
Escalona mantenía hasta su fallecimiento el cargo de secretario general del Partido Socialista de Chile, formando parte de la mesa encabezada por la senadora Paulina Vodanovic.
Su delicado estado de salud había movilizado durante los últimos días a dirigentes políticos provenientes de distintos sectores, quienes llegaron hasta el recinto asistencial para acompañar a su familia y reconocer una carrera pública que atravesó buena parte de la historia política chilena desde comienzos de los años 70.
Una batalla contra el cáncer que mantuvo en reserva
Camilo Escalona había mantenido durante largo tiempo en el ámbito privado la enfermedad que enfrentaba.
En abril de este año decidió hacer público que padecía un agresivo cáncer de próstata, diagnosticado en 2024, luego de que su ausencia de la actividad política comenzara a generar inquietud entre militantes y dirigentes de su colectividad.
En aquella oportunidad explicó que se consideraba una persona reservada y calificó su situación como una “dolencia catastrófica”, mientras continuaba sometiéndose a un exigente tratamiento médico.
El proceso tuvo diversas complicaciones. Durante el tratamiento sufrió problemas asociados a la radioterapia, entre ellos una fractura vertebral que requirió una delicada intervención quirúrgica. Además, durante mayo debió permanecer algunos días en la Unidad de Cuidados Intensivos de la Clínica Indisa debido a una neumonía.
Pese a la enfermedad, continuó siguiendo la situación interna del Partido Socialista.
El pasado 15 de junio cumplió 71 años y, dos días después, reapareció públicamente mediante un mensaje dirigido a la militancia, agradeciendo las numerosas muestras de apoyo recibidas y llamando nuevamente a preservar la unidad del socialismo.
Incluso en julio, mientras continuaba su tratamiento, intervino en medio de una nueva crisis interna del PS para pedir a sus compañeros superar las divisiones y fortalecer la cohesión de la colectividad.
Su estado se agravó durante los últimos días
La condición de Escalona experimentó un fuerte deterioro esta semana.
El miércoles 2 de septiembre, dirigentes del Partido Socialista informaban que permanecía hospitalizado y que su situación era delicada, aunque inicialmente se indicó que estaba fuera de riesgo vital. En las horas siguientes sufrió una grave descompensación y terminó en estado crítico.
Posteriormente permaneció en coma y conectado a ventilación mecánica, mientras dirigentes políticos comenzaban a llegar hasta la Clínica Indisa.
Durante la madrugada de este viernes, la presidenta del PS, Paulina Vodanovic, explicó públicamente que Escalona se encontraba en un estado de bastante gravedad, aunque estable, y agradeció las expresiones de afecto provenientes de distintos sectores políticos.
Vodanovic destacó especialmente el carácter transversal de las muestras de reconocimiento recibidas durante sus últimos días y señaló que desde distintos sectores se reconocía en Escalona a un “hombre de Estado”.
Una despedida transversal en la clínica
El deterioro de su salud provocó durante las últimas jornadas una amplia concurrencia de dirigentes y exautoridades hasta la Clínica Indisa.
Entre quienes llegaron estuvieron dirigentes del Partido Socialista, representantes del Partido Comunista, Frente Amplio, PPD y Democracia Cristiana, además de figuras que mantuvieron vínculos políticos con Escalona durante diferentes etapas de su trayectoria.
También acudió el expresidente Gabriel Boric, quien llegó durante la noche del miércoles al recinto asistencial. Entre las visitas registradas estuvieron además el gobernador metropolitano Claudio Orrego, dirigentes de la mesa socialista y otros representantes del mundo político.
En uno de los momentos más simbólicos de las últimas horas, integrantes de la dirección socialista y cercanos al dirigente entonaron en voz baja La Marsellesa, canción que el Partido Socialista adoptó históricamente como himno partidario.
También acudieron hasta su habitación el sacerdote jesuita Fernando Montes y el pastor Daniel Anabalón. Montes había celebrado en 2009 el matrimonio religioso de Escalona con la periodista Jimena Tricallota.
De dirigente secundario a figura nacional
La historia política de Camilo Escalona comenzó mucho antes del retorno a la democracia.
Nació en Santiago el 15 de junio de 1955, hijo de Camilo Enrique Escalona Jorquera y Berta del Carmen Medina Meneses. Realizó sus estudios secundarios en el entonces Liceo N°6 de Hombres, actual Liceo Andrés Bello de San Miguel.
Ingresó a la Juventud Socialista en 1969, cuando tenía apenas 13 años, dando inicio a una militancia que se extendería durante prácticamente toda su vida.
Su figura comenzó a adquirir notoriedad nacional como dirigente estudiantil.
En 1972 fue electo presidente de la Federación de Estudiantes Secundarios de Santiago (FESES), en pleno gobierno del Presidente Salvador Allende. Al año siguiente fue incorporado al Comité Central de la Juventud Socialista.
El golpe de Estado, el asilo y el exilio
Tras el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, Escalona fue requerido por las nuevas autoridades militares.
El sacerdote Rafael Maroto lo ayudó a ingresar a la Embajada de Austria, donde obtuvo asilo político.
En 1974 se estableció en Viena. Posteriormente vivió en Cuba entre 1975 y 1978 y luego se trasladó a Berlín Oriental, en la entonces República Democrática Alemana.
Permaneció allí hasta 1983.
Ese año tomó una decisión que marcaría profundamente su trayectoria: regresó clandestinamente a Chile, debido a que la dictadura le impedía hacerlo legalmente.
Un año después, en 1984, ingresó a la Comisión Política del Partido Socialista en la clandestinidad, participando de la reorganización de la colectividad y de la oposición al régimen militar.
Escalona estuvo ligado durante esa etapa al sector del socialismo encabezado por Clodomiro Almeyda, figura que tendría una importante influencia en su formación política.
Diputado con el retorno de la democracia
Con la recuperación de la democracia, Escalona inició una extensa carrera parlamentaria.
En las elecciones de 1989 fue electo diputado, como independiente dentro del pacto Concertación de Partidos por la Democracia, por el entonces Distrito N°27, correspondiente a El Bosque, La Cisterna y San Ramón.
Obtuvo 50.949 votos, equivalentes al 25,76%, y asumió su primer período parlamentario en marzo de 1990.
Durante esa legislatura integró las comisiones de Educación, Cultura, Ciencias y Tecnología; Deportes y Recreación; Defensa Nacional, además de la Comisión Especial de Igualdad de Cultos.
En 1993 fue reelegido diputado por el mismo territorio, esta vez representando formalmente al Partido Socialista, obteniendo 62.629 votos, un 33,39% de los sufragios.
Varias veces presidente del Partido Socialista
Paralelamente a su carrera parlamentaria, Escalona se convirtió en uno de los principales dirigentes internos del PS.
En 1992 fue electo vicepresidente de la colectividad y posteriormente asumió su presidencia.
Encabezó el Partido Socialista entre 1994 y 1998, nuevamente entre 2001 y 2003 y posteriormente durante dos períodos consecutivos entre 2006 y 2010.
A lo largo de las décadas también se convirtió en la principal figura de la denominada Nueva Izquierda, una de las corrientes internas más influyentes de la colectividad y desde la cual contribuyó a formar a distintas generaciones de dirigentes socialistas.
Su paso por la Región del Biobío
Después de no resultar electo senador por Santiago Poniente en 1997, Escalona regresó al Congreso en las elecciones parlamentarias de 2001.
Esta vez fue elegido diputado por el antiguo Distrito N°46 de la Región del Biobío, que comprendía las comunas de Arauco, Cañete, Contulmo, Curanilahue, Lebu, Los Álamos, Lota y Tirúa.
En esos comicios consiguió 33.291 votos, equivalentes al 37,22%, y ejerció como diputado entre 2002 y 2006.
Durante aquel período integró, entre otras instancias, las comisiones de Hacienda y Ciencia y Tecnología, además de participar en la Comisión Especial Mixta de Presupuestos y la Comisión Especial de Drogas.
Senador por Los Lagos
En diciembre de 2005 dio el salto definitivo al Senado.
Fue electo por la entonces 17ª Circunscripción Senatorial de la Región de Los Lagos, obteniendo 65.337 votos, correspondientes al 28,68%.
Ejerció como senador entre 2006 y 2014.
Durante su paso por la Cámara Alta presidió las comisiones de Hacienda y Especial Mixta de Presupuestos, además de integrar las comisiones de Intereses Marítimos, Pesca y Acuicultura y Obras Públicas.
Presidente del Senado
Uno de los hitos más importantes de su carrera ocurrió el 20 de marzo de 2012, cuando fue elegido presidente del Senado.
Escalona obtuvo 19 votos contra 15 y asumió la conducción de la Cámara Alta acompañado por Alejandro Navarro como vicepresidente.
Se mantuvo en el cargo hasta el 20 de marzo de 2013, fecha en que fue sucedido por Jorge Pizarro.
Desde la presidencia de la corporación impulsó debates vinculados con desigualdad, institucionalidad democrática, educación y reformas al sistema político, en una etapa particularmente marcada por las movilizaciones sociales y estudiantiles que habían comenzado en 2011.
Los últimos intentos por regresar al Congreso
Después de concluir su período senatorial, Escalona intentó volver a la Cámara Alta.
En las elecciones parlamentarias de 2013 postuló al Senado por la Circunscripción Biobío Costa, sin resultar electo.
Cuatro años más tarde volvió a competir, esta vez por un escaño senatorial en la Región de Aysén, representando al Partido Socialista dentro del pacto La Fuerza de la Mayoría, aunque tampoco consiguió retornar al Congreso.
Pese a quedar fuera del Parlamento, nunca abandonó la actividad partidaria y continuó siendo una voz influyente dentro del socialismo chileno.
En sus últimos años retomó un papel central dentro de la dirección del PS y ejercía como secretario general de la colectividad al momento de su muerte.
También fue escritor
Fuera de la actividad parlamentaria, Escalona desarrolló además una faceta como escritor y autor de textos políticos.
Entre sus obras aparecen las novelas y relatos “En Jaque”, “Cuentos del Infierno”, “El atentado” y “Archivo desconocido”.
También publicó textos de análisis político como “Una transición de dos caras” y “Chile: veinte años después”, obras atravesadas por su experiencia en la izquierda chilena, la dictadura, la transición democrática y los debates internos del socialismo.
Más de medio siglo ligado al socialismo chileno
Camilo Escalona dedicó prácticamente toda su vida adulta a la política.
Desde su ingreso a la Juventud Socialista en 1969 hasta su cargo como secretario general del PS en 2026 transcurrieron 57 años de militancia y actividad política.
Su trayectoria recorrió etapas radicalmente distintas de la historia reciente de Chile: fue dirigente estudiantil durante la Unidad Popular, perseguido después del golpe de Estado, exiliado en Europa y Cuba, militante clandestino durante la dictadura, parlamentario con el regreso de la democracia, presidente en reiteradas oportunidades del Partido Socialista y posteriormente presidente del Senado.
Su figura también estuvo estrechamente ligada a las alianzas y disputas que marcaron a la Concertación, al desarrollo del socialismo durante los gobiernos posteriores a 1990 y a varias generaciones de dirigentes que surgieron bajo su influencia.
Su fallecimiento, ocurrido este viernes a los 71 años, marca la desaparición de uno de los dirigentes que durante más de cinco décadas estuvo en el centro de las transformaciones, debates, triunfos y crisis de la izquierda y del Partido Socialista chileno.


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