La diputada de La Araucanía e integrante de la Comisión de Relaciones Exteriores cuestionó duramente a Brandon Judd, quien aseguró que los representantes estadounidenses están facultados para implementar la denominada “Doctrina Donroe” y que hacerlo resulta “muy fácil” bajo el Gobierno del presidente José Antonio Kast. La parlamentaria pidió una aclaración formal y advirtió que la cooperación contra el crimen organizado no puede significar subordinación.
La diputada Coca Ñanco cuestionó las declaraciones del embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, quien afirmó que nuestro país ya estaría aplicando la denominada “Doctrina Donroe” y destacó la facilidad para implementar esta política bajo la administración del presidente José Antonio Kast.
El diplomático estadounidense realizó estas afirmaciones durante el panel “El nuevo papel de Estados Unidos en Iberoamérica”, desarrollado el jueves 3 de septiembre en el V Encuentro Regional del Foro Madrid, efectuado en Santiago.
“La Doctrina Donroe es diferente en cada país y los embajadores estamos empoderados para implementarla según se ajuste en cada país. Lo genial de esto es que, cuando tenemos administraciones como la del Presidente Kast, se vuelve algo muy fácil”, sostuvo Judd.
El embajador también desestimó los cuestionamientos contra esta estrategia y aseguró que Chile ya estaría participando en su ejecución.
“He escuchado a mucha gente decir que la Doctrina Donroe es mala. Eso me hace reír porque Chile está aplicando la Doctrina Donroe mientras hablamos”, afirmó.
Frente a estas palabras, la diputada Coca Ñanco, representante de La Araucanía e integrante de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara, acusó al embajador de exceder los límites propios de su representación diplomática y emplazó a la Cancillería a entregar una respuesta formal.
“El embajador se excede cuando afirma que está facultado para implementar en Chile una doctrina de política exterior estadounidense y celebra que hacerlo sea más fácil bajo el Gobierno del presidente Kast. Chile es un país soberano y son sus instituciones democráticas, no un representante extranjero, las que definen nuestra política exterior y de seguridad”, manifestó la parlamentaria.
Ñanco reconoció la necesidad de mantener mecanismos de cooperación internacional para enfrentar a las organizaciones criminales transnacionales, pero advirtió que estos acuerdos deben respetar la soberanía y la institucionalidad chilena.
“La cooperación para enfrentar al crimen organizado es necesaria, pero cooperación no significa subordinación. La Cancillería hizo bien en responder, aunque no basta con declarar que desconoce el alcance de estas palabras”, enfatizó.
La diputada agregó que el Ministerio de Relaciones Exteriores debe establecer claramente ante Washington los límites de cualquier colaboración desarrollada en territorio nacional.
“Debe aclarar formalmente ante la Embajada de Estados Unidos que Chile no acepta tutelajes ni la aplicación en nuestro territorio de doctrinas que pretendan convertir nuevamente a América Latina en el patio trasero de una potencia”, concluyó Coca Ñanco.
UNA ESTRATEGIA MÁS AMPLIA QUE EL COMBATE AL NARCOTRÁFICO
La denominada “Doctrina Donroe” combina el nombre de Donald Trump con la histórica Doctrina Monroe de 1823. Su denominación oficial dentro de la Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos es “Corolario Trump a la Doctrina Monroe”.
La política busca recuperar la “preeminencia” estadounidense en el hemisferio occidental, limitar la presencia de potencias extrarregionales en infraestructura y activos considerados estratégicos, profundizar las alianzas con gobiernos afines y reforzar la cooperación militar, económica, migratoria y de seguridad.
En el caso chileno, Judd relacionó esta estrategia con la Coalición de las Américas contra los Carteles, conocida como A3C o “Escudo de las Américas”, iniciativa impulsada por Washington para coordinar acciones contra el narcotráfico y el crimen organizado.
El ministro de Defensa, Fernando Barros, firmó el 12 de marzo una declaración de intenciones vinculada a esta iniciativa y posteriormente participó en un foro realizado en Panamá. Sin embargo, el propio Ministerio de Defensa aclaró que estas actuaciones no significan, hasta ahora, la incorporación formal de Chile a la coalición.
El pasado martes, Barros reafirmó que Chile no forma parte del Escudo de las Américas y advirtió que algunas propuestas de carácter militar analizadas dentro de la iniciativa no serían compatibles con la legislación ni con la forma en que Chile conduce sus relaciones internacionales.
CANCILLERÍA TOMA DISTANCIA
Consultado este viernes, el canciller Francisco Pérez Mackenna sostuvo que Chile no ha efectuado ninguna declaración aceptando la Doctrina Donroe y reconoció desconocer el alcance de las palabras pronunciadas por el embajador.
El secretario de Estado planteó que Judd probablemente se refería a las conversaciones para fortalecer la cooperación regional contra el crimen organizado transnacional, esfuerzo en el que, según indicó, Chile deberá participar.
Hasta la tarde de este viernes no se había informado una citación al diplomático estadounidense ni la presentación de una nota formal de protesta.
El episodio también reactivó un antecedente ocurrido en noviembre de 2025, cuando la Cancillería chilena entregó una nota de protesta a Estados Unidos después de que Judd afirmara, durante el proceso electoral, que resultaba más fácil trabajar con gobiernos ideológicamente alineados con Washington. En aquella oportunidad, sus expresiones fueron calificadas oficialmente como una intervención en los asuntos internos de Chile.


Noticias relacionadas
Vallejo apunta a Kast tras arremetida de Milei: “Así no se construye democracia”
A CUATRO AÑOS DEL RECHAZO, ELISA LONCÓN APUNTA A PARTIDOS PROGRESISTAS Y CUESTIONA NUEVO ESTADO DE EXCEPCIÓN
Fondos del 8%: CORE niega selección “a dedo” y exige disculpas a Saffirio