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¿Cómo el aumento de la delincuencia impacta el mercado inmobiliario en Chile?

Los costos de seguridad han elevado el precio de las construcciones hasta en un 14%, mientras los nuevos proyectos disminuyen drásticamente.

El aumento de la delincuencia en Chile está afectando diversos sectores, y el mercado inmobiliario ha sido uno de los más impactados.

Según un reciente estudio realizado por la Universidad de Talca, la inseguridad ha incrementado los costos de construcción de proyectos inmobiliarios hasta en un 14%, especialmente en zonas de alta densificación y en proyectos de gran extensión territorial.

El informe revela que las constructoras han implementado más de 20 medidas de seguridad adicionales, que van desde el refuerzo de cercos perimetrales y la instalación de cámaras de vigilancia, hasta el uso de bodegas reforzadas para resguardar equipos y materiales de alto valor.

Además, se ha documentado un aumento en el control y monitoreo de los materiales en obra, junto con la contratación de empresas especializadas en seguridad. Según los datos, estos gastos pueden representar más del 10% del costo total de una construcción, encareciendo significativamente el valor de las viviendas.

Proyectos inmobiliarios en riesgo

El impacto de la delincuencia no solo se refleja en el aumento de costos, sino también en la disminución de proyectos inmobiliarios. Constructoras en regiones como el Maule han reportado pérdidas millonarias debido al robo de maquinaria y materiales, lo que afecta su capacidad de desarrollar nuevos proyectos.

El estudio también vincula el aumento de la delincuencia con la disminución de la construcción de nuevos proyectos. Según cifras del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), en julio de 2024 solo se aprobaron 2.966 viviendas nuevas, lo que representa una caída del 76,7% en comparación con el mismo mes del año anterior.

Este descenso se debe, en parte, al incremento en los costos de seguridad, que desincentiva a los inversionistas y frena el desarrollo de nuevas construcciones, particularmente en las zonas con altos índices de criminalidad, lo que obliga a las personas a cambiarse de residencia o bien buscar nuevas alternativas en zonas más alejadas, incrementando la tendencia de las casas prefabricadas y la adquisición de terrenos.

El impacto de la delincuencia no solo afecta a las empresas constructoras, sino también a los compradores, quienes terminan pagando precios más altos debido a las medidas de seguridad adicionales. Esto agrava aún más la ya compleja situación del mercado inmobiliario chileno, donde la oferta de viviendas ha disminuido, contribuyendo al aumento de los precios de las propiedades disponibles.