Novena Digital

Medio de comunicación oficial de La Araucanía

Exlíder del PS cuestiona a Saffirio: “Falta una visión de región”

En una extensa entrevista con Novena Digital, Alfonso Sagredo Acuña, expresidente regional del Partido Socialista, analizó los primeros siete meses del gobierno de José Antonio Kast, cuestionó el liderazgo político en La Araucanía y lanzó críticas a los senadores Rodolfo Carter y Vanessa Kaiser. También abordó el desempleo, reconoció las dificultades que enfrenta el gobernador René Saffirio y realizó una autocrítica a la oposición. Sobre el eventual regreso de Michelle Bachelet a La Moneda, aseguró que todavía es prematuro tomar definiciones.

Hay una pregunta que, por sencilla que parezca, puede resultar incómoda para quienes han dedicado buena parte de su vida a la política: ¿dónde está la oposición?

Cuando Alfonso Sagredo Acuña, expresidente regional del Partido Socialista (PS), escucha la interrogante durante su conversación con Novena Digital, su primera respuesta es tan breve como reveladora.

“¿La oposición? No sé”.

La respuesta abre uno de los momentos más interesantes de una entrevista que comenzó con un balance del gobierno del presidente José Antonio Kast, pero que terminó abordando problemas mucho más profundos: la falta de empleo, la representación parlamentaria, las dificultades para construir acuerdos y la necesidad de que los sectores progresistas recuperen la confianza ciudadana.

Sagredo no oculta sus diferencias con el Ejecutivo. Cuestiona las medidas económicas, especialmente el aumento del costo de los combustibles, y sostiene que las decisiones gubernamentales han deteriorado las condiciones de vida de muchas familias.

Sin embargo, tampoco limita sus críticas a La Moneda. Su mirada alcanza a las autoridades regionales, al Congreso y a su propio sector político.

En ese diagnóstico aparece una de sus principales preocupaciones: La Araucanía necesita una visión compartida de desarrollo, pero, a su juicio, carece de un liderazgo capaz de convocar a sus distintos actores políticos y sociales.

Y cuando la conversación llega al gobernador René Saffirio, el exdirigente socialista plantea que la autoridad debe asumir un papel más activo en esa tarea.

“Las cosas siguen igual y peor”: su balance del gobierno de Kast

La entrevista comienza con los primeros siete meses de gestión del gobierno de José Antonio Kast. Sagredo reconoce que se trata de un período relativamente breve para evaluar una administración, aunque considera que ya existen decisiones cuyos efectos se sienten en la vida cotidiana.

Novena Digital: ¿Cuál es tu percepción sobre el trabajo que está realizando el gobierno de José Antonio Kast en la región?

Alfonso Sagredo: “La verdad es que han sido meses complejos para nuestro país. Si bien se lleva poco tiempo en el gobierno, hemos visto que se han tomado medidas bastante desafortunadas y que han generado impacto directo en la ciudadanía”.

El exdirigente socialista identifica el aumento de los combustibles como uno de los ejemplos más visibles. Durante la conversación incluso utiliza una expresión irónica para describir la frecuencia con que, según su percepción, se producen las alzas.

“Todos los jueves ya parece bingo, que todos los jueves vemos que sube la benzina. El benzinazo, sin duda, fue una medida que afectó a toda la sociedad por igual y que encareció los precios de la vida”.

Sus cuestionamientos también alcanzan a la reforma tributaria impulsada por el Ejecutivo, que considera favorable a los sectores de mayores ingresos, y a la situación de seguridad de La Araucanía.

Sobre esta última materia reconoce que la violencia rural continúa siendo un problema pendiente, aunque considera que la situación no muestra avances suficientes.

“Si hacemos un análisis y un balance, las cosas siguen igual y peor”, sentencia.

¿Y el bono del gas? “Tampoco se trata de decir que todo está mal”

El cuestionamiento al Gobierno abre espacio para una segunda pregunta: ¿existen medidas positivas que deban reconocerse?

Durante la entrevista surge el beneficio del gas implementado para aliviar los gastos de las familias, especialmente en una región donde el costo de la calefacción representa una preocupación importante.

Novena Digital: Han pasado cerca de siete meses de gobierno y también existen medidas que han significado una ayuda para las familias, como el bono del gas. ¿Compartes esa visión?

Alfonso Sagredo: “Tampoco se trata de decir que todo está mal, por el contrario. Se han tomado medidas que son paliativas frente a ciertas situaciones, pero situaciones que ha generado el mismo gobierno”.

Sagredo reconoce el alivio que puede significar este tipo de subsidios, pero cuestiona su capacidad para resolver problemas de mayor profundidad.

“O sea, claro, el gas es una ayuda, pero una ayuda que dura 20 días en una casa de cuatro personas, o menos”.

Su crítica va más allá de la duración del beneficio. Considera que el debate público ha desplazado cuestiones estructurales para concentrarse en medidas que, desde su perspectiva, apenas permiten enfrentar las dificultades inmediatas.

“Pasamos de un tiempo convulsionado, donde hablábamos de temas profundos y temas estructurales en nuestro país, a hoy día estar debatiendo si nos sirve o no un gas”.

El exdirigente también cuestiona la distancia que percibe entre el discurso de campaña del actual Presidente y las decisiones adoptadas desde La Moneda.

“Él se encuentra en el poder y se da cuenta que no estaba todo mal, pero finalmente están tomando medidas que sí están haciendo que las cosas estén peor que antes”.

El malestar ciudadano y una región donde encontrar trabajo sigue siendo un desafío

Sagredo asegura que su percepción no proviene únicamente del debate partidario. Actualmente se encuentra estudiando y mantiene vínculos con organizaciones y dirigentes sociales, espacios desde los cuales afirma observar preocupación por el aumento del costo de vida.

Novena Digital: ¿Qué te dice la gente en la calle?

Alfonso Sagredo: “Esto no tiene que ver con una posición política, sino que tiene que ver, insisto, con el encarecimiento de la vida y que finalmente las medidas que se tomaron afectaron directamente al bolsillo de las personas”.

Como ejemplo menciona el impacto que, según sus antecedentes, ha tenido el precio de la parafina en sectores donde continúa utilizándose como combustible de calefacción.

“Hay una sensación de desazón y de preocupación en las personas, claro que la hay”.

Sin embargo, para el exdirigente socialista, uno de los problemas más graves de La Araucanía no se encuentra exclusivamente en las cuentas familiares, sino en las dificultades para acceder a un trabajo estable.

Los antecedentes oficiales permiten dimensionar esa preocupación.

Según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), durante el trimestre junio-agosto de 2026 la tasa de desocupación regional alcanzó el 10,1%, aumentando 0,8 puntos porcentuales en doce meses. En el mismo período, la ocupación informal llegó al 33,3%, pese a registrar una disminución anual de 3,5 puntos porcentuales.

Se trata de indicadores que reflejan las dificultades del mercado laboral regional, aunque sus causas y posibles soluciones continúan siendo materia de debate.

Novena Digital: ¿Qué te parece el desempleo y la informalidad laboral que enfrenta La Araucanía?

Alfonso Sagredo: “El desempleo siempre ha sido un problema, el empleo en nuestra región sobre todo. Hoy día, si bien las cifras son alarmantes, creo yo que es un problema del cual tenemos que hacernos cargo de manera más profunda”.

Para Sagredo, las dificultades no pueden explicarse únicamente por las decisiones de un gobierno. También responden, a su juicio, a las características históricas de la economía regional.

“Nuestra región tiene una matriz de desarrollo de monocultivo, de recursos de extracción”.

Es precisamente al hablar del futuro económico cuando la entrevista cambia de dirección. El problema, plantea, no es solamente la falta de oportunidades laborales, sino también la ausencia de un proyecto regional capaz de reunir a distintos sectores.

“Me falta ver un líder o lideresa que convoque a todos”

Sagredo considera que La Araucanía necesita definir con mayor claridad su camino de desarrollo y que esa tarea requiere acuerdos que trasciendan los intereses partidarios.

“Me falta ver una visión de región en La Araucanía. Me falta ver un líder o lideresa que convoque a todos y a todas los actores, indistintamente de la posición política, y que podamos entre todos y todas consensuar para dónde vamos como región”.

La observación instala una pregunta inevitable: ¿qué impide que las autoridades regionales puedan trabajar bajo objetivos comunes?

Novena Digital: ¿Estamos todos peleados, dices tú?

Alfonso Sagredo: “Creo que no hay un buen ambiente político en general, porque también hay que decirlo, hoy día hay personas que tienen posiciones políticas muy extremas, y que eso no contribuye tampoco al buen diálogo y al clima democrático que tiene que existir en una región para poder avanzar”.

A su juicio, esta situación perjudica las posibilidades de enfrentar problemas como la falta de empleo, las dificultades productivas y la necesidad de atraer inversión.

Pero no se limita a describir el problema. También identifica a quienes deberían participar en su solución.

“Aquí están los alcaldes, están los parlamentarios, el señor gobernador, que yo creo que él es el que tiene que, en este caso, tomar la batuta y convocar a todos y a todas”.

La referencia conduce directamente al gobernador regional, René Saffirio.

El mensaje a René Saffirio: reconocer las dificultades, pero exigir mayor convocatoria

Cuando la conversación llega a la gestión del gobernador de La Araucanía, Sagredo adopta un tono más matizado.

No desconoce su trayectoria política ni las dificultades institucionales que encontró al asumir la administración regional. Sin embargo, insiste en que el liderazgo de un gobernador no debiera limitarse al funcionamiento interno del organismo.

Novena Digital: ¿Qué te parece la gestión del gobernador René Saffirio? ¿Consideras que ha logrado reunir a los distintos sectores de la región?

Alfonso Sagredo: “Creo que ha sido complejo para el gobernador, ya que tuvo que hacerse cargo de una institución que tenía serios problemas de probidad, y donde había una sensación también en la ciudadanía de que era una institución que tenía problemas de probidad”.

Sagredo reconoce que Saffirio posee una extensa trayectoria pública. No obstante, considera que esa experiencia debe traducirse también en una capacidad de articulación regional.

“Más allá de las habilidades y de la trayectoria que tenga el gobernador, creo que falta lo que comenté anteriormente. Falta una visión más de región donde todos y todas aquí seamos parte”.

Y agrega una precisión respecto de quiénes deberían sentirse convocados:

“Los independientes y también los militantes de los partidos”.

El planteamiento apunta al papel político del Gobierno Regional como espacio de articulación entre alcaldes, parlamentarios, organizaciones y actores productivos.

Cabe señalar que Saffirio ha defendido públicamente el trabajo de reestructuración institucional desarrollado durante su administración. En su Cuenta Pública de mayo de 2026, el Gobierno Regional destacó las medidas de transparencia, modernización y una ejecución presupuestaria del 96% correspondiente a 2025.

Ese balance administrativo, sin embargo, constituye una dimensión distinta del cuestionamiento que plantea Sagredo sobre la capacidad de convocatoria y la construcción de una visión conjunta para La Araucanía.

“Se bajaron del avión y fueron senadores”: sus críticas a Carter y Kaiser

La conversación sobre liderazgo regional deriva hacia el Congreso.

Para Sagredo, las dificultades de representación política no se concentran únicamente en el Gobierno Regional. También cuestiona el vínculo que mantienen algunos parlamentarios con el territorio que representan.

Su crítica se dirige particularmente a los senadores Rodolfo Carter y Vanessa Kaiser.

“Tenemos dos senadores que, yo siempre digo, se bajaron del avión y fueron senadores”.

La frase refleja su cuestionamiento a la llegada de figuras con exposición política nacional a la representación parlamentaria de La Araucanía.

Novena Digital: ¿Dónde encuentras las principales dificultades para generar ese cambio hacia una mayor unidad política?

Alfonso Sagredo: “Me considero una persona regionalista y creo que no corresponde que personas que no conozcan para nada nuestra región vengan a ocupar escaños que, si bien son electos por la gente, o sea, nosotros mismos los elegimos, pero eso no contribuye a un clima de diálogo y avanzar en la región”.

El exdirigente socialista reconoce la legitimidad electoral de ambos senadores, aunque cuestiona su presencia en el debate regional.

“Son personas que están ausentes de la opinión pública regional, si bien tienen una palestra nacional, pero los elegimos para que puedan legislar por nuestra región”.

Y remata con una interrogante:

“No sé qué tan cautelado está el interés de la región con dos personas que no sé si conocerán más allá de Temuco”.

Las afirmaciones corresponden a la evaluación política de Sagredo. Según las reseñas oficiales del Senado, Carter nació en Valparaíso y desarrolló parte importante de su trayectoria en Santiago, mientras que Kaiser nació en Santiago, pero registra estudios escolares en Villarrica, por lo que esta última sí mantiene antecedentes biográficos de vinculación con la región.

El empleo vuelve al centro: “Necesitamos un amplio consenso social”

Aunque la conversación transita por diferentes autoridades y sectores políticos, Sagredo vuelve reiteradamente al mismo punto: el empleo.

La Araucanía enfrenta dificultades laborales que, a su juicio, requieren una transformación más profunda de su modelo económico y una colaboración efectiva entre organismos públicos y empresas.

En este ámbito, el gobierno de Kast presentó el plan Chile Despega, que contempla inversión pública, subsidios a la contratación y medidas destinadas a reactivar la economía.

Para La Araucanía, el Ejecutivo anunció recursos extraordinarios para obras públicas y distintas iniciativas laborales. Entre ellas figuran más de $19.400 millones para 128 proyectos municipales, con una proyección oficial de 2.020 empleos.

Novena Digital: Más allá del alza de los combustibles, ¿cuál crees que ha sido el golpe más duro para la región durante los últimos meses?

Alfonso Sagredo: “A mí lo que me preocupa bastante es el empleo. Insisto, el empleo es algo importante”.

Aunque se refiere a los planes gubernamentales para crear nuevos puestos de trabajo, cuestiona que algunas de estas oportunidades puedan ser temporales o de baja calidad.

“Necesitamos poder conversar entre todos los actores privados y públicos cómo vamos a solucionar el problema del empleo de la región”.

Sagredo sostiene que la generación de puestos de trabajo debe ir acompañada de mejores condiciones laborales, estabilidad y formalización.

“Empleos de calidad, empleos que duren en el tiempo, ayudar a la formalidad laboral también”.

También observa dificultades en el emprendimiento, una alternativa que durante años ha sido promovida como respuesta a las limitaciones del mercado laboral.

“Hoy día hay mucha informalidad laboral porque también está este ímpetu o esta idea que nos sembraron hace un tiempo atrás de emprender, de yo soy mi propio jefe, todos podemos solos y solas. Y sí, está bien, pero hoy en día está complejo también emprender”.

Frente a este escenario, plantea que las soluciones no pueden provenir de un solo sector.

“Se requiere un amplio consenso social y también se requiere de la ayuda de los privados”.

Además, considera que las grandes empresas con presencia en La Araucanía podrían asumir un papel más importante en la generación de oportunidades.

“Hay grandes empresas que tienen capital en la región que yo creo que podrían hacer más con la gente de La Araucanía”.

La pregunta incómoda: ¿dónde está la oposición?

Después de cuestionar al Gobierno, al liderazgo regional y a parte de la representación parlamentaria, la conversación toma un giro hacia el propio sector político de Sagredo.

No se trata de una pregunta sobre el próximo candidato presidencial ni sobre eventuales acuerdos electorales. La interrogante es más básica: ¿qué está haciendo actualmente la oposición?

Novena Digital: ¿Dónde se encuentra la oposición ahora mismo?

Alfonso Sagredo: “¿La oposición? No sé”.

La respuesta da paso a una reflexión sobre las dificultades de gobernar y las diferencias que el exdirigente observa entre el discurso de campaña del oficialismo y la realidad de administrar el Estado.

“Yo, más allá de las críticas que uno puede tener, solidarizo con el gobierno porque gobernar no es fácil, sobre todo en esta región”.

La afirmación obliga a precisar el alcance de sus palabras.

Novena Digital: ¿Solidarizas con el gobierno pasado o con el actual?

Alfonso Sagredo: “Con el actual. Solidarizo porque ellos, claro, lo iban a cambiar todo, todo estaba mal, pero llegaron al Estado”.

Para Sagredo, el sector que actualmente gobierna enfrenta además el desafío de adquirir experiencia en la administración pública. Lo identifica políticamente como la ultraderecha y considera que sus dificultades también responden a ese proceso.

Sin embargo, insiste en que la falta de experiencia no elimina la responsabilidad que implica gobernar.

“Hoy en día ellos tienen una responsabilidad con el país, con la región. Y yo solo he llamado a convocar al diálogo y avanzar todos juntos y juntas por la región”.

“La oposición tiene que reorganizarse”

La autocrítica no termina allí.

Sagredo cree que los partidos opositores tienen pendientes discusiones internas que no pueden resolverse únicamente mediante reuniones de sus principales dirigentes.

“La oposición creo que tiene que reorganizarse. Hace unos días atrás hubo un cónclave, que bien, creo que siempre es importante juntarse”.

Pero inmediatamente plantea una condición:

“Antes de juntar a las fuerzas, creo yo que cada partido, al menos el Partido Socialista, primero tiene que replantearse ciertas cosas y ver para dónde vamos”.

Para el exdirigente, los últimos años han dejado transformaciones políticas y sociales que obligan a revisar cómo los partidos se relacionan con la ciudadanía.

“Como izquierda o centroizquierda del progresismo, también tenemos que replantearnos nuestras ideas, cómo nosotros le contamos a la gente nuestras ideas y que la gente también pueda volver a confiar en nosotros”.

A diferencia de una crítica dirigida exclusivamente a sus adversarios, esta reflexión alcanza directamente al partido que encabezó regionalmente.

Sagredo considera que, antes de presentar nuevas propuestas, las colectividades progresistas necesitan recuperar vínculos con sus comunidades y comprender las preocupaciones que hoy condicionan la vida cotidiana.

Michelle Bachelet y una posible tercera candidatura presidencial

Hacia el final de la conversación aparece una figura que ha vuelto a concentrar la atención del progresismo: la expresidenta Michelle Bachelet.

Sus recientes declaraciones sobre la posibilidad de competir nuevamente por La Moneda reabrieron el debate sobre el liderazgo de la centroizquierda.

Durante una entrevista con TVU, el 7 de octubre, la exmandataria no descartó una eventual tercera candidatura presidencial. Sin embargo, aquello no equivale a una proclamación formal.

Para Sagredo, el protagonismo de Bachelet es relevante, aunque considera prematuro convertir las señales políticas en una definición electoral.

Novena Digital: ¿Qué te generó la reciente reaparición de Michelle Bachelet en el debate político?

Alfonso Sagredo: “Sin duda que la expresidenta es una persona relevante para la opinión pública en nuestro país. Y todo lo que ella dice o hace marca un poco el caminar del progresismo en el país también”.

Sobre la posibilidad de una tercera candidatura, plantea que sus declaraciones pueden interpretarse como una señal de disponibilidad, pero que todavía existen decisiones pendientes.

“Ella es una persona importante que siempre va a ser fundamental en la oposición. Pero aún es muy pronto para tomar ese tipo de determinaciones”.

Novena Digital: Pero, en el fondo, ¿qué te parece a ti?

Alfonso Sagredo: “Me parece bien que ella esté disponible para seguir trabajando en nuestro país. Yo creo que eso es lo fundamental. Ahora, ¿en qué rol? Eso lo dirá el tiempo”.

Una región que necesita conversar sobre su futuro

La entrevista termina sin una receta única para resolver los problemas de La Araucanía.

Sagredo no propone reemplazar autoridades ni entrega una fórmula electoral para reorganizar la oposición. Su diagnóstico apunta a algo que considera anterior a cualquier disputa de poder: construir una visión compartida sobre el futuro regional.

En su reflexión conviven dos críticas que no necesariamente se excluyen. Por una parte, cuestiona las decisiones económicas del Gobierno y sus efectos sobre las familias. Por otra, observa dificultades en la oposición para reencontrarse con la ciudadanía y reconoce un déficit de articulación entre las autoridades regionales.

El gobernador René Saffirio, los parlamentarios, los alcaldes, el sector privado y las organizaciones sociales aparecen dentro de esa ecuación.

La pregunta que recorre sus declaraciones, finalmente, no es solo quién tiene hoy la responsabilidad de gobernar, sino quién puede convocar a actores con diferencias políticas para enfrentar problemas que llevan años afectando a La Araucanía.

Al menos para Sagredo, ese liderazgo todavía está pendiente.