Novena Digital

Medio de comunicación oficial de La Araucanía

Gobierno destaca disminución de ataques incendiarios en la Macrozona Sur tras dos años de estado de excepción

La medida constitucional ha reducido los hechos de violencia en un 46% y los atentados incendiarios en un 56%, según las autoridades. Gremios forestales valoran la iniciativa, pero solicitan mayores facultades para las Fuerzas Armadas.

El Gobierno realizó un positivo balance de los dos años de estado de excepción constitucional en la Macrozona Sur, destacando una significativa disminución de los ataques incendiarios gracias al apoyo del Ejército en las labores de seguridad que realizan Carabineros y la PDI en caminos y carreteras de las provincias de Malleco y Cautín.

El delegado presidencial de La Araucanía, José Montalva, señaló que “tenemos una disminución de los hechos de violencia en la región respecto al 2023 del 46 por ciento. En el caso de los atentados incendiarios, tenemos una baja -de acuerdo a los antecedentes de Carabineros- del 56 por ciento”. Montalva también informó que se han registrado casi la misma cantidad de detenidos vinculados a la violencia rural que el año pasado, sumando un total de 1.050 personas.

Gremio Forestal Valora la Medida

El presidente de la Asociación de Contratistas Forestales, René Muñoz, valoró la instauración del estado de excepción desde mayo de 2022, afirmando que “creemos que ha sido una herramienta que ha servido. Las Fuerzas Armadas (FF.AA) recorren, controlan y vigilan caminos, pero no pueden actuar, y ahí creemos que se debiera avanzar”. Muñoz sugirió que con las Reglas del Uso de la Fuerza (RUF), las FF.AA. deberían tener una mayor participación en los operativos, búsqueda y control del territorio.

Condena de Héctor Llaitul

Las autoridades también destacaron como un gran golpe a la violencia rural la reciente condena del líder de la Coordinadora Arauco Malleco (CAM), Héctor Llaitul, quien deberá cumplir 23 años de presidio. Sin embargo, el Ministerio Público enfatizó que esta condena no implica la desarticulación total de la organización radical que opera en la Macrozona Sur.

Esta reducción de la violencia y los ataques incendiarios se considera un avance significativo en la seguridad de la región, aunque aún se debate la necesidad de otorgar más facultades operativas a las Fuerzas Armadas para consolidar estos logros.