Novena Digital

Medio de comunicación oficial de La Araucanía

Licitación por $80 millones en Pucón termina rechazada entre acusaciones y cruces políticos

El concejo municipal rechazó adjudicar el contrato de internet rural a Globalconnect, empresa cuyo gerente general fue jefe de campaña del alcalde Sebastián Álvarez. El debate incluyó cuestionamientos por eventuales conflictos de interés y terminó con votaciones unánimes en contra.

Un intenso debate se registró en el concejo municipal de Pucón luego de que los ediles rechazaran adjudicar una licitación cercana a los $80 millones destinada a mejorar la conectividad a internet en sectores rurales de la comuna.

El proceso técnico recomendaba contratar a la empresa Globalconnect, cuya oferta alcanzaba los $79.920.917, superando por cerca de $28,5 millones la propuesta de la empresa competidora Mi EspacioNet Comunicaciones. Según el informe evaluador, la decisión se justificaba porque Globalconnect ofrecía fibra óptica, considerada más estable que el sistema satelital presentado por la otra empresa.

Sin embargo, el debate en la sala del concejo se alejó rápidamente de lo técnico.

Dudas por vínculos y eventual conflicto

Las primeras suspicacias fueron planteadas por el concejal Claudio Cortez (RN), quien consultó si el jefe de Secplac saliente, Alexis Figueroa, podría integrarse a trabajar en la empresa que eventualmente ganaría el contrato una vez que dejara el municipio.

Posteriormente, la concejal Verónica Castillo cuestionó el proceso señalando que faltaban antecedentes y que los valores del contrato le parecían elevados. Además, planteó que un exdirector municipal podría mantener compromisos administrativos durante un periodo posterior a su salida del cargo.

El concejal Julio Inzunza (PDG) también respaldó esas dudas.

Frente a estos cuestionamientos, el administrador municipal Sergio Núñez aseguró que no existen contratos comprometidos y sostuvo que Figueroa no participó en el proceso licitatorio, ya que se habría inhabilitado de todas las gestiones relacionadas con la licitación debido a su futura salida al sector privado.

Alcalde se inhabilita

Otro elemento que tensionó la discusión fue la relación entre el alcalde Sebastián Álvarez y el gerente general de Globalconnect, Carlos Banchieri, quien fue jefe de campaña del actual alcalde en las elecciones municipales de 2024.

Debido a ese vínculo, Álvarez se inhabilitó de votar durante todo el proceso, aunque sí participó del debate.

Propuesta de “comisión investigadora” también fracasa

En medio de la controversia, el alcalde propuso crear una “comisión investigadora” municipal para revisar los antecedentes técnicos y despejar las dudas planteadas por los concejales.

La propuesta fue rechazada por votación unánime del concejo.

Posteriormente se realizó la votación para adjudicar la licitación a Globalconnect, la cual también fue rechazada de manera unánime por los concejales, mientras el alcalde nuevamente se mantuvo inhabilitado.

Reacción de la empresa

Tras la decisión del concejo, la empresa Globalconnect indicó que participa regularmente en procesos de licitación en distintas comunas de la región y que cumple con todas las regulaciones vigentes.

La compañía señaló que el rechazo del concejo forma parte de las posibilidades del proceso administrativo, por lo que ahora quedará a la espera de conocer los pasos que adoptará la municipalidad.

Crítica del alcalde al concejo

El alcalde Sebastián Álvarez reaccionó duramente al resultado de la votación y acusó a los concejales de desconocer el funcionamiento del sistema de compras públicas.

Según el jefe comunal, toda la información del proceso se encontraba disponible en Mercado Público, y cuestionó que el concejo rechazara la adjudicación pese a que la empresa recomendada obtuvo el mayor puntaje técnico en la evaluación.

Álvarez también defendió al aún Secplac Alexis Figueroa, señalando que las insinuaciones sobre posibles irregularidades carecen de fundamento legal.

Mientras tanto, la licitación para mejorar la conectividad en sectores rurales de Pucón quedó sin adjudicación, dejando en suspenso el proyecto y abriendo un nuevo foco de tensión política dentro del municipio.