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Plan Marzo refuerza flota de micros en Temuco y Padre Las Casas, pero usuarios siguen exigiendo buses dignos y mayor fiscalización

Plan Marzo refuerza flota de micros en Temuco y Padre Las Casas, pero usuarios siguen exigiendo buses dignos y mayor fiscalización

El Gobierno anunció un aumento del 20% en la operación del transporte público y ajustes de recorridos en la capital regional. Sin embargo, vecinos cuestionan que las mejoras no abordan problemas de fondo como el estado de las máquinas, el trato de algunos conductores y la falta de controles efectivos.

Desde la sala de monitoreo de la UOCT, autoridades encabezadas por el delegado presidencial regional, Eduardo Abdala, supervisaron la implementación del denominado “Plan Marzo”, estrategia del Ministerio de Transportes para enfrentar el aumento de movilidad por el retorno a clases y al trabajo en Temuco y Padre Las Casas. La medida contempla refuerzo de flota en horario punta —con cerca de 500 buses, un 20% más que el año pasado bajo el perímetro de exclusión—, monitoreo con cámaras, ajustes de semáforos y personal en terreno en puntos críticos, especialmente en sectores cercanos a establecimientos educacionales.

El plan también incluye modificaciones de recorridos y ampliaciones de cobertura. En Temuco, la línea 2D llegará a nuevas villas en Pocuro (Labranza), la 5 sumará cobertura hacia Boroa, la 6 tendrá ajustes en Chivilcán y la 9 ampliará su trayecto hacia Portal San Francisco y Fundo El Carmen. En Padre Las Casas, el servicio 3C reforzará el tramo Momberck–San Ramón y el 8F incorporará un servicio hacia Licanco. Desde la seremi de Transportes señalaron que se trata de un trabajo técnico y territorial que busca responder a la demanda real.

No obstante, las mejoras operativas contrastan con reclamos persistentes de la ciudadanía. Usuarios insisten en que el problema no es solo la frecuencia, sino la calidad del servicio: buses antiguos que no han sido modernizados, fallas mecánicas visibles y condiciones deficientes al interior de las máquinas. A ello se suman reiteradas denuncias por manejo brusco, arrebatos al conducir y conflictos entre choferes y pasajeros. Vecinos plantean la necesidad de mayores fiscalizaciones y la aplicación de test de drogas a conductores, medidas que —aseguran— siguen sin respuesta concreta. Así, mientras el Gobierno destaca cifras y monitoreo, parte importante de los usuarios cuestiona que el sistema aún no garantiza un viaje seguro y digno.