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Restauran con IA la sensación y el movimiento del brazo y mano de un hombre con tetraplejia

Gracias a un nuevo ensayo clínico logran restaurar, por primera vez, la sensación y el movimiento del brazo y mano de un hombre con tetraplejia mediante el uso de Inteligencia Artificial.

Investigadores, ingenieros y cirujanos de medicina bioelectrónica de los Institutos Feinstein para la Investigación Médica de Northwell Health de Estados Unidos unen fuerzas en un ensayo clínico único. Lograron implantar con éxito microchips en el cerebro de un hombre que vive con parálisis debido a la tetraplejia. Gracias a ello, restauraron la sensación y movimiento de su brazo y mano.

Solucionar la tetraplejia con IA

El bypass neural doble logrado con el equipo de este nuevo ensayo clínico forma un puente electrónico entre el cerebro y el cuerpo y médula espinal del paciente. Esto ha permitido que la información fluya y se restaure el movimiento y las sensaciones en su brazo y mano.

«Esta es la primera vez que el cerebro, el cuerpo y la médula espinal se vinculan electrónicamente en un humano paralizado para restaurar el movimiento y la sensación duraderos», indicó Chad Bouton, investigador principal del ensayo clínico.

«Cuando el participante del estudio piensa en mover el brazo o la mano, ‘sobrecargamos’ su médula espinal y estimulamos su cerebro y sus músculos para ayudar a reconstruir las conexiones, brindar retroalimentación sensorial y promover la recuperación. Este tipo de terapia impulsada por el pensamiento cambia las reglas del juego. Nuestro objetivo es usar esta tecnología algún día para brindarles a las personas que viven con parálisis la capacidad de vivir una vida más plena e independiente«, explicó Bouton.

Paralizado de pecho para abajo, Keith Thomas, paciente con tetraplejia de 45 años, es el primero en utilizar este tipo de tecnología. Tras un accidente de buceo, era incapaz de moverse. Tras pasar más de seis meses solo y aislado en el hospital, recuperó la esperanza al formar parte del ensayo clínico.

«Hubo un tiempo en el que no sabía si iba a vivir, o si quería, francamente. Y ahora, puedo sentir el toque de alguien sosteniendo mi mano. Es abrumador. Lo único que quiero hacer es ayudar a los demás. Siempre ha sido en lo que soy mejor. Si esto puede ayudar a alguien incluso más de lo que me ha ayudado a mí en algún momento, vale la pena», afirmó Thomas.