Nacido el 7 de octubre de 1952, Vladimir Putin ha dejado una huella indeleble en la escena política mundial desde que asumió el cargo de primer ministro ruso y presidente. Su mirada fría y su gesto marcial son características distintivas que, según un estudio de la British Medical Journal, se atribuyen a su entrenamiento en el Comité de Seguridad del Estado (KGB), donde aprendió a mantener la mano derecha cerca del pecho para una respuesta rápida al desenfundar un arma.
Putin, cinturón negro en judo desde los 12 años, creció en la empobrecida Leningrado, donde experimentó la posguerra y la escasez. Inspirado por una serie sobre un espía infiltrado en la Alemania nazi, se unió a la KGB en 1968, perfeccionando idiomas y desempeñándose en Alemania.


Su ingreso a la política comenzó con Anatoli Sobchak, alcalde de Leningrado, y luego dirigió el Servicio Federal de Seguridad (FSB). La asunción al poder de Vladimir Putin marcó un hito en la política rusa, caracterizada por la renuncia del entonces presidente Boris Yeltsin el 31 de diciembre de 1999.
Ante un periodo presidencial turbulento y protestas generalizadas, Yeltsin eligió a Putin como su sucesor. Putin, que previamente había dirigido el FSB y se desempeñó como primer ministro, ganó las elecciones presidenciales de marzo de 2000 con casi el 53% de los votos. Su llegada al poder coincidió con una serie de medidas para estabilizar la economía y consolidar su liderazgo, transformándolo en una figura central en la política rusa contemporánea.
Putin ha sido elogiado por muchos rusos por el crecimiento económico, la reducción de la pobreza y el fortalecimiento de la autoridad estatal. Sin embargo, también ha enfrentado críticas por restringir la protesta pacífica y la libertad de información, y por su papel en conflictos como la segunda guerra chechena.
Las críticas hacia Vladimir Putin por su respaldo a Corea del Norte han sido un tema de controversia en la arena internacional. Mientras Putin ha expresado su apoyo diplomático y económico al régimen norcoreano, abogando por la estabilidad en la región, detractores argumentan que este respaldo podría perpetuar un gobierno conocido por sus violaciones a los derechos humanos y su programa nuclear.
La relación entre Rusia y Corea del Norte ha sido objeto de escrutinio, ya que algunos consideran que el apoyo ruso podría contribuir a la falta de presión internacional sobre Pyongyang para desmantelar su arsenal nuclear y mejorar sus prácticas de derechos humanos.

La reforma constitucional de 2020 le permite a Putin postularse para dos mandatos más, extendiendo su presencia en la escena política hasta al menos 2036. A pesar de su prolongado mandato, ha enfrentado acusaciones de corrupción y represión, como la condena del opositor Alexei Navalny.
Además, la política exterior de Putin ha estado marcada por la intervención en conflictos internacionales, como el respaldo al gobierno sirio en la guerra civil y la anexión de Crimea en 2014, lo que generó tensiones con la comunidad internacional.
A nivel interno, su liderazgo ha consolidado un sistema político dominado por su partido, Rusia Unida, y ha enfrentado críticas por la falta de pluralismo político y la represión a opositores. A medida que avanza hacia una prolongada permanencia en el poder, la figura de Putin seguirá siendo objeto de atención y controversia tanto a nivel nacional como internacional.
Revisa la galería con parte de la historia de este líder ruso:

padre del Vladímir Putin que es hoy presidente de Rusia. Biografía gubernamental de Putin

















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