En un curioso episodio viral, el youtuber Dylan Silva, conocido como dylantero, se topó con una tienda de Bata mientras paseaba por las calles de Venecia. En su asombro, expresó sentirse «como en casa», creyendo que Bata era una empresa chilena. Sin embargo, la realidad es distinta.

La historia de Bata se remonta a finales del siglo XIX en Zlín, República Checa, donde Tomáš Baťa, junto a sus hermanos, fundaron la empresa en 1894. Inicialmente, la compañía enfrentó dificultades económicas, pero pronto encontró su nicho con la fabricación de zapatos de lona, lo que marcó el inicio de su ascenso.
Con el tiempo, Bata incorporó innovaciones tecnológicas y expandió su alcance global, estableciendo su presencia en Europa, Medio Oriente y África del Norte. En 1939, llegó a Chile, marcando el inicio de su trayectoria en América Latina.
Durante la Primera Guerra Mundial, Bata experimentó un crecimiento significativo debido a los pedidos militares, convirtiéndose en uno de los principales fabricantes de calzado del Imperio Austrohúngaro. La Gran Depresión trajo desafíos, pero Tomáš Baťa respondió con medidas que combinaban la eficiencia laboral con el bienestar social de sus empleados.

A pesar de su origen europeo, la larga presencia de Bata en Chile ha llevado a muchos a creer erróneamente que es una empresa nacional. Sin embargo, como señala un comentario, «nuestro mayor brote psicótico nacional es pensar que Bata es chilena».
En resumen, la historia de Bata es un viaje fascinante desde Europa hasta Chile, marcado por la innovación, la expansión global y la perseverancia empresarial.


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