Novena Digital

Medio de comunicación oficial de La Araucanía

[Opinión] Los niños ya no son como los niños de antes

Por: Italo Soto Villarroel, profesor de educación musical, mención dirección coral, comunicador y productor general de Novena Digital.

En la era de la información instantánea y la omnipresencia de la tecnología, la niñez ha experimentado una transformación radical. Ya no son los mismos tiempos en los que los niños se perdían en juegos de patio o se divertían con inocentes programas de televisión. Hoy, están inmersos en un mundo donde la música urbana hipersexualizada resuena con fuerza y donde la educación sexual se convierte en tema tabú de controversia desde temprana edad.

La música urbana, con sus ritmos pegajosos y letras explícitas, ha logrado penetrar en los oídos de niños, adolescentes, jóvenes y adultos por igual. Sin embargo, su contenido hipersexualizado plantea serias preocupaciones sobre la influencia que ejerce en la percepción de la sexualidad y las relaciones interpersonales, especialmente entre los más jóvenes. ¿Cómo pueden los niños discernir entre lo que es apropiado y lo que no cuando son bombardeados con mensajes que glorifican la promiscuidad y la objetivación sexual?

A esto se suma el reciente incidente en Arica, donde la clase de educación sexual de un quinto básico causó consternación entre los apoderados. Un cuestionario que llamaba las cosas por su nombre, abordando términos como «sexo oral» y «eyaculación», evidenció una brecha entre la realidad que enfrentan los niños y la percepción que los adultos tienen sobre su inocencia. Sin embargo, hay que considerar el contexto y, debemos reconocer que la forma, quizás cruda, en la que presentaron los temas no era la apropiada para el nivel. Aún así, el enfoque preventivo de abusos sexuales infantiles era evidente y ante ello, la educación sexual no debería ser motivo de escándalo, sino una herramienta vital para equipar a los niños con el conocimiento necesario para protegerse a sí mismos en un mundo cada vez más complejo y peligroso.

Sin embargo, es imperativo entender que los niños ya no son niños como antes. La pérdida de inocencia ocurre a una edad mucho más temprana de lo que muchos adultos quisieran admitir. Querer volver a la infancia de los 80’s y 90’s donde todos éramos felices jugando a «la escondida» y «la tiña» en la calle, es una utopía, algo irreal. La sobreexposición a contenidos no aptos para su edad, ya sea a través de la publicidad, los videojuegos, el animé (perdónenme los amantes de éste, pero hay que ser objetivos) o el acceso ilimitado (en la mayoría de las veces no supervisado por los padres y/o tutores) a internet en sus teléfonos, contribuye a este fenómeno. Es hora de dejar de idealizar una infancia que ya no existe y de reconocer la necesidad urgente de proporcionar una educación sexual integral desde temprana edad.

La enseñanza de la educación sexual no solo es crucial para prevenir delitos sexuales contra menores, sino también para empoderar a los niños y permitirles reconocer y denunciar cualquier forma de abuso o explotación. Debemos dejar de subestimar la capacidad de comprensión de los niños y comenzar a abordar estos temas de manera franca y abierta. Solo así podremos asegurar que los niños de hoy estén preparados para enfrentar los desafíos de un mundo que evoluciona a pasos agigantados, sin perder su integridad ni su inocencia en el camino.

Disclaimer: Nuestra sección «COLUMNA DE OPINIÓN» es un espacio abierto, por lo que el contenido vertido en ella es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja la línea editorial de NOVENA DIGITAL Y/O MULTIMEDIA ARAUCANÍA.