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Desempleo en La Araucanía alcanza 9,8% y supera promedio nacional: región lidera informalidad a nivel país

El Observatorio Laboral de La Araucanía advirtió un retroceso en el mercado del trabajo tras el fin del verano, con una fuerte alza en el desempleo y persistencia de la informalidad, que afecta a más de 154 mil personas en la región.

El desempleo en La Araucanía alcanzó un 9,8% durante el trimestre móvil marzo-mayo de 2025, superando en 0,9 puntos porcentuales al promedio nacional (8,9%), según el nuevo informe del Termómetro Laboral elaborado por el Observatorio Laboral de La Araucanía.

La cifra evidencia una caída en la ocupación luego del periodo estival, afectada por la pérdida de empleos temporales y la baja absorción del mercado formal. A pesar de que hay más personas ocupadas que hace un año, el crecimiento del empleo no ha sido suficiente para contener el aumento de la fuerza laboral.

“Históricamente, el fin del verano trae consigo una baja en los niveles de ocupación, producto de la pérdida de empleos estacionales. Sin embargo, lo que observamos este trimestre es un escenario especialmente contrastante: hay más personas ocupadas que hace un año, pero también más desempleo. Esto evidencia que el mercado no está dando respuesta a las necesidades laborales de la región”, señaló Camilo Rosas, director del Observatorio Laboral de La Araucanía.

La Araucanía lidera en informalidad

El informe también revela que La Araucanía es actualmente la región con mayor informalidad laboral del país, con una tasa de 35,4%, superando en 9,4 puntos porcentuales la media nacional. En total, 154.143 personas trabajan bajo condiciones informales, sin acceso a cotizaciones previsionales ni protección laboral, de las cuales un 59,6% son trabajadores por cuenta propia.

Este fenómeno se ve agravado por el desempleo de larga duración, ya que un 13,2% de las personas desempleadas lleva más de un año buscando trabajo, lo que dificulta su reinserción en el mercado formal y aumenta su vulnerabilidad.

Gobierno reconoce complejidad del escenario

Desde el Gobierno, la Seremi (s) del Trabajo y Previsión Social, Carolina Ojeda, indicó que se están priorizando acciones para revertir el alto desempleo e informalidad en la región.

“Nuestro compromiso es fortalecer el empleo formal, especialmente en sectores que muestran dinamismo como el comercio, la educación y el silvoagropecuario, junto con impulsar estrategias para abordar el desempleo de larga duración, avanzando en una recuperación económica que garantice mayor empleabilidad y la protección de los derechos laborales para todos y todas”, afirmó Ojeda.

El comercio impulsa la ocupación

Pese al panorama general, el informe también entrega señales positivas. El comercio fue el sector con mayor dinamismo, generando más de 10 mil nuevos empleos en un año y concentrando el 19,8% de la ocupación regional. También se observaron aumentos en el empleo en los sectores silvoagropecuario y educación.

En términos de ocupación, los trabajadores de servicios y ventas registraron el mayor incremento, con 11.917 nuevas personas empleadas, representando cerca de una quinta parte del total regional.

Desafíos estructurales persisten

Finalmente, el informe subraya la relación entre crecimiento económico y empleo formal. En el primer trimestre de 2025, el Producto Interno Bruto (PIB) regional volvió a superar al promedio nacional por tercer período consecutivo, lo que impulsó particularmente al empleo asalariado privado.

El seremi de Hacienda, Ronald Kliebs, destacó el impacto de políticas recientes:

“Hemos logrado posicionarnos por sobre el crecimiento nacional por tercer trimestre consecutivo este primer trimestre del 2025, lo que se refleja en la creación de empleo formal asalariado, que además se vio impulsado por la implementación de la Ley del Cumplimiento Tributario, avanzando en la formalización de empleos en rubros tan importantes como el comercio”.

Sin embargo, superado el impulso económico estival, el desempleo y la informalidad vuelven a situarse como desafíos centrales para La Araucanía, reafirmando la necesidad de políticas sostenidas que generen empleos formales, duraderos y de calidad.