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Chile firmó declaración en marzo de este año para integrar coalición contra el narcoterrorismo: Gobierno descarta operaciones militares

El ministro de Defensa, Fernando Barros, suscribió el 12 de marzo una declaración conjunta impulsada por Estados Unidos, que contempla ampliar la cooperación en seguridad fronteriza, combatir el narcotráfico y avanzar hacia una coalición regional contra el narcoterrorismo. Tras la incorporación de Chile al Escudo de las Américas, el ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, aseguró que el país no permitirá operaciones militares extranjeras en su territorio y que los documentos conocidos hasta ahora no comprometen un aumento del presupuesto de Defensa.

La incorporación de Chile al Escudo de las Américas, anunciada el martes 22 de septiembre por el Gobierno del presidente José Antonio Kast, volvió a poner en discusión una declaración de seguridad que el país había suscrito seis meses antes con Estados Unidos.

El documento fue firmado el 12 de marzo de 2026 por el ministro de Defensa, Fernando Barros, apenas un día después de asumir oficialmente sus funciones en el Gobierno.

La declaración, elaborada en el marco de la Conferencia de las Américas contra los Carteles, contempla ampliar la cooperación internacional en materias de seguridad fronteriza, combate al narcotráfico, protección de infraestructura crítica y participación en una coalición destinada a enfrentar el narcoterrorismo y otras amenazas compartidas en el continente.

Aunque su existencia fue difundida públicamente en agosto por el embajador estadounidense en Chile, Brandon Judd, el documento adquirió nueva relevancia luego de que el Ejecutivo anunciara la incorporación formal del país al Escudo de las Américas, iniciativa impulsada por Donald Trump.

Este miércoles 23 de septiembre, el ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, entregó nuevas explicaciones sobre los alcances de esta cooperación internacional y descartó que la adhesión chilena contemple operaciones militares extranjeras en territorio nacional.

¿Qué compromisos firmó Chile el 12 de marzo?

La declaración conjunta de seguridad fue elaborada durante la Conferencia de las Américas contra los Carteles, desarrollada entre el 4 y el 5 de marzo en Doral, Florida, bajo el impulso del Gobierno estadounidense.

Fernando Barros participó en aquella instancia antes de asumir oficialmente como ministro de Defensa, concretando posteriormente su firma en Santiago, el 12 de marzo.

El documento establece cuatro líneas de cooperación que los países firmantes expresaron su intención de desarrollar.

En primer lugar, contempla ampliar la cooperación bilateral y multilateral para fortalecer la seguridad en el hemisferio occidental.

En segundo término, considera la colaboración en seguridad fronteriza, combate al narcoterrorismo y al narcotráfico, protección de infraestructura crítica y otras materias que los países determinen conjuntamente.

El tercer punto establece la intención de promover la denominada estrategia de «Paz a través de la Fortaleza», orientada a enfrentar futuras amenazas contra los intereses compartidos de los países participantes.

Finalmente, el cuarto apartado expresa la intención de integrar una coalición para combatir el narcoterrorismo y otras amenazas que afectan al continente americano.

Este último punto adquiere relevancia tras la decisión del Gobierno de incorporarse al Escudo de las Américas, debido a las interrogantes sobre el alcance operativo que podría tener la participación chilena en los mecanismos de cooperación impulsados por Estados Unidos.

Sin embargo, existe una distinción fundamental: el documento firmado en marzo corresponde a una declaración de intenciones y no establece, por sí mismo, una autorización para ejecutar operaciones militares extranjeras en territorio nacional.

El documento ya había generado controversia en agosto

La firma de Fernando Barros fue dada a conocer públicamente el 21 de agosto por el embajador estadounidense Brandon Judd, quien difundió la declaración conjunta y destacó la cooperación entre Chile y Estados Unidos para enfrentar al crimen organizado.

La publicación se produjo en medio del debate sobre las propuestas estadounidenses de cooperación militar y las condiciones bajo las cuales Chile podría participar en una alianza regional contra los carteles.

En aquella oportunidad, el Ministerio de Defensa sostuvo que la declaración expresaba una intención de cooperación y que su firma no significaba que Chile se hubiera incorporado formalmente a las operaciones de la coalición.

El propio Barros había señalado que cualquier participación chilena debía considerar las necesidades y capacidades del país, además del respeto a la soberanía nacional y a la legislación vigente.

De esta manera, la existencia del documento no constituye una revelación de septiembre, sino un antecedente conocido que vuelve a cobrar importancia tras la reciente decisión del Ejecutivo.

Gobierno descarta operaciones militares extranjeras en Chile

Durante una entrevista con T13 Radio, realizada este miércoles 23 de septiembre, el ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, abordó las inquietudes surgidas tras el anuncio de incorporación al Escudo de las Américas.

El secretario de Estado aseguró que la participación chilena no contempla permitir operaciones militares de otros países dentro del territorio nacional.

“Chile no está disponible para acciones militares de países extranjeros en nuestra tierra, no está dentro de la discusión”, afirmó.

Arrau explicó que la cooperación estará enfocada principalmente en el intercambio de información y la coordinación internacional para enfrentar a organizaciones criminales que operan a través de las fronteras.

También descartó que los documentos conocidos hasta ahora comprometan un aumento del presupuesto de Defensa o establezcan la obligación de abandonar la Corte Penal Internacional.

Según la autoridad, lo anunciado corresponde a una declaración de intención para avanzar en la cooperación regional y no a la firma de un tratado internacional.

El ministro agregó que todavía deben definirse las herramientas concretas mediante las cuales los países participantes desarrollarán esta coordinación.

Las declaraciones de Arrau coinciden con lo señalado por el presidente José Antonio Kast tras anunciar la adhesión chilena desde Nueva York.

El mandatario aseguró que la iniciativa se concentra en coordinación, intercambio de información y seguimiento de organizaciones criminales, descartando que durante la reunión se hubieran abordado operaciones militares.

La coalición operativa continúa bajo evaluación

Uno de los aspectos relevantes del debate es la diferencia entre la incorporación de Chile al Escudo de las Américas y su eventual participación en la Coalición de las Américas contra los Carteles (A3C).

Antes del anuncio presidencial del martes, el ministro Fernando Barros explicó que el Gobierno analizaba de manera independiente la incorporación a esta última instancia, que contempla mecanismos de cooperación operativa.

Mientras el Escudo de las Américas considera un marco de coordinación política, económica y de seguridad, la participación en la coalición contra los carteles requiere examinar propuestas específicas relacionadas con las capacidades de defensa y seguridad de los países participantes.

Barros señaló que la evaluación de estos mecanismos no tenía un plazo definido.

Por su parte, el Ministerio de Defensa había informado en agosto que Chile estaba dispuesto a profundizar el intercambio de información y la colaboración regional, siempre que las iniciativas fueran compatibles con la legislación nacional, el derecho internacional y el respeto de la soberanía de los Estados.

Por lo tanto, la adhesión anunciada el 22 de septiembre no debe confundirse con una autorización automática para participar en todas las actividades operativas de la coalición.

La declaración firmada por Barros en marzo expresa la intención de integrarse a una alianza contra el narcoterrorismo, pero no establece por sí sola las condiciones específicas de una eventual participación militar chilena.

¿Qué falta por aclarar sobre los compromisos de Chile?

La incorporación al Escudo de las Américas plantea interrogantes sobre la manera en que el Gobierno implementará los compromisos de cooperación internacional anunciados durante los últimos meses.

En particular, permanece pendiente conocer qué mecanismos operativos contempla desarrollar Chile, cuáles serán las instituciones responsables de ejecutar las iniciativas y cómo se coordinarán las labores de inteligencia y seguridad con los países participantes.

También corresponde precisar si el Ejecutivo contempla avanzar hacia una incorporación plena a la Coalición de las Américas contra los Carteles y qué condiciones jurídicas y operativas establecería para una eventual participación.

El documento firmado en marzo y la adhesión anunciada en septiembre corresponden a antecedentes relacionados, pero no permiten concluir que Chile haya autorizado el desarrollo de operaciones militares extranjeras dentro de su territorio.

Por ahora, el Gobierno sostiene que la cooperación respetará la soberanía nacional y se concentrará en fortalecer el intercambio de información y la coordinación internacional contra el crimen organizado.

La definición de los mecanismos concretos de participación permitirá establecer el alcance de los compromisos que asumirá Chile en materia de seguridad y defensa, más allá de las declaraciones de intención suscritas hasta la fecha.