Leí este apodo «Araukanistán» en la semana, alguien en los comentarios del Instagram de Novena Digital escribió algo así, (no lo encontré chistoso, por cierto), pero sí, llamó mi atención y me hace pensar justo ahora en cual el subsecretario Monsalve y la Ministra de Defensa, Maya Fernández se encuentran en la región.
Vivimos en la (creo yo) región más bonita de Chile, la región con los mejores paisajes, los mejores destinos turísticos en el periodo de verano, con gente muy amable, pero eso es sólo la antesala a la verdadera realidad.
Y es como una obra de teatro, mostramos las mejores caras, pero en el fondo, vivimos en una tierra en la cual todas las semanas, días, meses, ocurre algo. O se quema algo, una casa, un camión, una avioneta, o se toman los caminos, o sabotean las líneas del tren, o atacan a los conductores de camiones en los sectores más apartados de la región.
Viví un tiempo (como 10 años fuera de la región) y la realidad en otras partes es muy distinta a lo que se vive aquí. Por ejemplo, hay lugares en los cuales nunca han visto un carro lanzaguas, lugares donde nunca en su vida han visto pasar un helicóptero sobrevolando, nunca ha visto una tanqueta, pocas veces han visto un bus de efectivos del GOPE… ¿y aquí en la región?, yo creo que nos sabemos hasta las patentes y los años de fabricación de los distintos modelos. Estoy exagerando, pero la primera parte de este párrafo es real, hay lugares donde la gente no conoce ninguno de estos vehículos, salvo por la televisión o por las películas.
Algo serio: durante esta semana el alcalde de Cunco, Alfonso Coke, dio una entrevista en radio cooperativa, dijo: «Mientras el narcotráfico esté al interior de las comunidades, el problema nunca se acabará». Potente, preciso, «a la vena», si es que le quieren decir así.
Por fin, alguien, de manera pública, una autoridad lo dijo. A su vez, uno puede conversar con algunos consejeros electos para la redacción de la Nueva Constitución, el discurso es el mismo, hay narcotráfico, pero no es uno cualquiera, es uno en el cual se sabe que existe, pero las autoridades y las policías son incapaces de actuar debido a las complicaciones políticas que existen, a la falta de personal y porque en el fondo, existen armas de por medio.
Araukanistán, la tierra más indomable de Chile, sólo nos faltan las AK-47 y ya estamos.


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