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Crisis en la UFRO: ¿Qué pasó con la plata y en qué está la investigación contra el exrector Hebel?

Han pasado casi dos años desde que Temuco despertó con la noticia de un «hoyo» financiero que parecía imposible de explicar. Hoy, tras el largo silencio que siguió al estallido de la crisis, la UFRO intenta sacudirse la sombra de la era de Eduardo Hebel con un drástico plan de ahorros, mientras la justicia aún busca respuestas sobre el destino de los millones desaparecidos.

El tiempo ha pasado, pero el recuerdo de aquel diciembre de 2024 sigue fresco en la memoria de los habitantes de La Araucanía. Fue el momento en que el prestigio de la Universidad de La Frontera (UFRO) se desmoronó públicamente, revelando una deuda astronómica de $38.000 millones que obligó al entonces rector, Eduardo Hebel Weiss, a salir por la puerta de atrás reconociendo «decisiones erradas».

Hoy, en pleno 2026, la universidad es una institución que intenta sanar a la fuerza. El «apretón de cinturón» ha sido severo: para intentar tapar el agujero que dejó la administración anterior, se han tenido que despedir a más de 300 trabajadores y aplicar recortes salariales profundos. Si bien el nuevo rector, Juan Manuel Fierro, ha logrado ahorrar $12.000 millones en el último año, la pregunta que se hace la comunidad sigue siendo la misma: ¿dónde quedó el resto de la plata?

EL PESO DE LA ERA HEBEL EN TRIBUNALES

La justicia no ha olvidado la gestión de Eduardo Hebel. Aunque ha pasado el tiempo, las investigaciones de la Fiscalía de Alta Complejidad siguen vigentes y apuntan a lujos que resultan difíciles de justificar para una universidad en quiebra. Se indaga la compra de una camioneta de alta gama y hasta un hotel en Mehuín, adquisiciones que se habrían hecho sin tener los fondos asegurados.

La Contraloría también ha sido implacable, confirmando que faltan $4.339 millones que debían estar guardados para mejorar la educación estatal y que, bajo el mando de Hebel, «desaparecieron» para pagar gastos corrientes y deudas del día a día. Por este motivo, la institución está obligada hoy a devolver ese dinero al Estado, lo que asfixia aún más sus finanzas.

LA ESPERA DE UNA SENTENCIA

Para el ciudadano común, la sensación es que el proceso ha sido lento. Pese a que ya se han cumplido casi dos años desde que se supo la verdad, la causa penal por malversación de caudales públicos y administración desleal sigue bajo reserva, sin que hasta ahora Hebel o sus colaboradores más cercanos hayan sido formalizados.

Mientras la universidad lucha por no colapsar y proyecta alcanzar el equilibrio recién en 2027, el Consejo de Defensa del Estado mantiene la presión por otros $3.000 millones que se habrían desviado irregularmente a la fundación FUDEA. La UFRO de 2026 es una universidad que sobrevive, pero que sigue encadenada a las explicaciones que Eduardo Hebel todavía le adeuda a toda una región.