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Diputado Sergio Bobadilla enfrenta críticas por contratar a asesora pública mientras denuncia «amiguismos»

El parlamentario UDI, conocido por su frase "El amiguismo en un gobierno es una forma inmoral de corrupción", es cuestionado por el estrecho vínculo con una asesora que ya ocupaba un cargo público.

El diputado Sergio Bobadilla (UDI), famoso por sus constantes denuncias contra el «amiguismo» en el gobierno, se encuentra ahora en el centro de una polémica por contratar a una asesora que, además de ser empleada pública a tiempo completo, mantiene un estrecho vínculo con él.

De acuerdo a Radio Biobío, Bobadilla contrató a Carolina Alejandra Arias Arévalo como su asesora en el Congreso por tres meses, durante los cuales percibió $2,8 millones mensuales, sumando más de $20 millones provenientes de arcas fiscales. Este acto contraviene el reglamento interno de la Cámara, que prohíbe la contratación de funcionarios públicos como asesores parlamentarios. Arias es jefa de la unidad de Participación y Vinculación Territorial del SLEP de Andalién Sur, cargo por el cual ya recibe una remuneración bruta de $5,3 millones.

La situación ha generado fuertes críticas debido a la aparente contradicción entre las acciones de Bobadilla y su retórica contra el «amiguismo». En agosto de 2022, Bobadilla escribió en su cuenta de X: «El amiguismo en un gobierno es una forma inmoral de corrupción». Este comentario es uno de muchos similares que el diputado ha realizado entre 2022 y 2023.

La última mención de Bobadilla al «amiguismo» fue el 7 de abril de este año, cuando pidió la renuncia de la ministra vocera de Gobierno, Camila Vallejo (PC), criticando la falta de cumplimiento de promesas sobre crecimiento económico y transparencia en el gobierno. «También este sería el gobierno en el que no habrían pitutos, ni amiguismo, ni embajadas como premios de consuelo, y nada de eso se cumplió», señaló el diputado. «Chile ya no les cree porque mienten sin parar», concluyó.

El descubrimiento del vínculo entre Bobadilla y Arias ha provocado una ola de críticas, destacando la incongruencia entre las acciones del diputado y su retórica contra el «amiguismo». Esta situación plantea serias preguntas sobre la transparencia y la ética en la contratación de personal en el Congreso, y pone en tela de juicio las denuncias de Bobadilla contra prácticas que él mismo parece haber seguido.