Novena Digital conversó con el sacerdote Jorge Huerta, quien pertenece a la orden de los sacerdotes franciscanos de la Iglesia Católica. En esta entrevista, el religioso compartió una profunda reflexión sobre el momento histórico que vive la Iglesia tras el fallecimiento del Papa Francisco y el proceso que comienza para la elección de su sucesor.
Un duelo lleno de gratitud
Para el Padre Huerta, la Iglesia atraviesa una etapa de dolor, pero no exenta de esperanza. “Más que un duelo amargo, es un duelo de agradecimiento”, expresó.
Recordó cómo el Papa Francisco dejó un testimonio que invita a vivir la tolerancia, el encuentro y el compromiso con los más necesitados. “Frases como ‘pastores con olor a oveja’ y el llamado a una ‘Iglesia en salida’ marcaron su legado”, añadió.
Un Papa cercano al espíritu franciscano
Desde la mirada franciscana, el sacerdote destacó la emoción que generó en su comunidad la elección de un Papa que, siendo jesuita, adoptó el nombre de San Francisco de Asís.
“El pobre de Asís inspiró a este Papa, y eso impulsó a nuestra orden a volver a lo esencial del Evangelio: estar con los marginados, con los que sufren, como lo hacía San Francisco en su tiempo”, explicó.
Cómo se elige un nuevo Papa
El Padre Huerta detalló que, al quedar vacante la Sede Apostólica, se pone en marcha lo establecido en la Constitución Apostólica Universi Dominici Gregis.
Durante este período, la administración ordinaria recae en el Colegio de Cardenales, quienes no pueden tomar decisiones exclusivas del Papa, como nombramientos de obispos.
Los cardenales tienen dos tareas principales: organizar el funeral y preparar el cónclave. Esta última etapa implica una logística compleja, que incluye alojamiento, preparación de la Capilla Sixtina, asistencia médica, traductores y estrictas medidas de seguridad y confidencialidad.
El cónclave y la votación
Actualmente, 120 cardenales tienen derecho a voto, siempre que tengan menos de 80 años al momento de la vacancia del pontificado.
Durante el cónclave, la votación es secreta y escrita, en un ambiente de oración y discernimiento. Se requiere una mayoría de dos tercios (90 votos) para elegir al nuevo Papa.
El humo negro indica que no hubo acuerdo, y el blanco señala que un nuevo pontífice ha sido elegido.
Perfil del nuevo líder: ¿quién puede ser Papa?
Huerta recordó que el elegido debe ser católico y, si no es obispo, ser ordenado inmediatamente, ya que el Papa también es obispo de Roma.
“No hay restricciones de edad ni nacionalidad”, señaló, y añadió que el contexto global actual influye en el perfil del nuevo Papa, quien debe tener una visión universal y ser sensible a las realidades que enfrentan las Iglesias locales, así como a conflictos mundiales como los de Ucrania o Gaza.
“La elección no es un acto político, sino un acto de fe”, subrayó.
Más allá de la edad o la salud
El sacerdote aclaró que factores como la edad, la salud o la visión política no son determinantes. “Hemos tenido Papas jóvenes, ancianos y con enfermedades, y todos han dejado una huella significativa”, dijo, citando ejemplos como Juan Pablo II, Juan XXIII y el propio Francisco.
El nombre que marca un camino
Sobre el nombre que elige el nuevo Papa, explicó que este suele reflejar el estilo y el modelo que desea seguir. “Francisco eligió un camino cercano a los pobres, a los excluidos, una Iglesia abierta y en salida. Ese nombre fue su declaración de intenciones”, comentó.
Mirando hacia el futuro
Finalmente, el Padre Jorge Huerta compartió su deseo para el futuro:
“La Iglesia debe recuperar su credibilidad y protagonismo en el mundo actual, donde los valores parecen haberse diluido. El nuevo Papa deberá guiar al Pueblo de Dios hacia una renovación en la fe y el testimonio cristiano”.


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