15 de julio de 2024

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Fondo Monetario Internacional reiteró difícil 2023 e indicó mala proyección para Chile

En su informe de perspectivas económicas globales publicado este martes, el FMI mantiene en el 3,2% su previsión de crecimiento global para este 2022, y advierte de que los riesgos que ya han ralentizado la evolución económica mundial van a persistir y pueden empeorarla.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) se sumó a las proyecciones pesimistas para la economía chilena el próximo años. Si bien ajustó al alza sus pronósticos para 2022, ve una profunda caída en 2023 e, incluso, espera que Chile sea el único país de la región que anote un retroceso de un Producto Interno Bruto (PIB).

Para este año, el FMI espera que la economía se expanda un 2% (sobre el 1,8% que estimó en julio), mientras que para 2023 espera una caída de 1%, en circunstancias en que hace tres meses la entidad esperaba un crecimiento nulo.

Pronóstico que se suma al expuesto por el Banco Mundial la semana pasada, que también anticipó que Chile anotaría las cifras de crecimiento más bajas de América Latina.

Por otra parte, el FMI proyecta que el PIB de América Latina crecería 3,5% este año, mientras que en 2023 la expansión sería de 1,7%, inferior en tres décimas a lo esperado en julio, según reportó el más reciente informe “Perspectiva Económica Mundial”.

Según el Fondo, al menos un tercio de las economías mundiales entrarán el año que viene en recesión técnica, es decir, tendrán al menos dos trimestres consecutivos de contracción de su producto interior bruto (PIB).

Y calcula que hay un 25% de probabilidades de que la situación empeore y el crecimiento global del año que viene no llegue ni siquiera al 2%, una situación que, a excepción del primer año de pandemia, no se daba desde 2001.

Todo ello en un momento marcado por una elevadísima inflación a nivel mundial que puede traer problemas mayores si no se frena a tiempo. De ahí que el Fondo anime a los bancos centrales a que sigan endureciendo su política monetaria, aunque eso lleve a una inevitable ralentización económica.