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"Se produce más leche, pero se paga menos por ella": Cifras oficiales muestran caída de ingresos y desaparición masiva de productores en el sector lácteo

«Se produce más leche, pero se paga menos por ella»: Cifras oficiales muestran caída de ingresos y desaparición masiva de productores en el sector lácteo

Aunque la producción y exportación de leche aumentan en Chile, los datos de ODEPA revelan una caída en el precio pagado a productores, menor consumo interno y un mercado marcado por la concentración y cuestionados vínculos entre gremios y grandes empresas.

El diagnóstico optimista del ministro de Agricultura sobre el sector lácteo, emitido durante la Mesa del Maíz del pasado 9 de abril, contrasta con cifras oficiales y antecedentes que muestran un escenario mucho más complejo para los productores tradicionales en Chile.

Según datos de la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (ODEPA), la recepción nacional de leche creció un 6,2% durante 2025. Sin embargo, este aumento no se distribuye de manera equitativa. Mientras la cooperativa COLUN, compuesta por productores, registró un crecimiento de 9,6%, el resto del mercado, dominado por grandes procesadoras, apenas alcanzó un 4,6% y aún no logra recuperar sus niveles previos a 2020.

A esto se suma un elemento clave: el precio real pagado a productor cayó un 1,7% en el mismo período. Es decir, se produce más leche, pero se paga menos por ella. En paralelo, el consumo interno sigue a la baja: en 2025 alcanzó los 133,4 litros per cápita, por debajo de los 138,7 litros registrados en 2023, mientras las exportaciones aumentaron un 29,3%.

El fenómeno no es nuevo, pero sí persistente. En 1997 existían cerca de 17.500 productores lecheros en Chile. Para 2022, la cifra cayó por debajo de los 2.500, lo que representa la desaparición de un 85% del sector en poco más de dos décadas. Un proceso similar al ocurrido con el trigo, donde el país pasó de una alta autosuficiencia a depender crecientemente de importaciones, encendiendo alertas sobre seguridad alimentaria.

En este contexto, también surgen cuestionamientos al rol de la Federación Nacional de Productores de Leche (Fedeleche). Tras presentar demandas ante el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) contra grandes empresas procesadoras, los casos terminaron en acuerdos que implican financiamiento directo de estas compañías hacia el gremio. Estos convenios, que podrían alcanzar cifras millonarias a largo plazo, han sido criticados por generar posibles conflictos de interés, considerando que el organismo representa a los productores frente a las mismas empresas que hoy lo financian.

Otro punto que genera dudas es que la única gran empresa que no participa en estos acuerdos es precisamente COLUN, la misma que lidera el crecimiento del sector. En contraste, las compañías involucradas en los convenios aún no recuperan sus niveles históricos de producción.

Especialistas advierten que la lectura agregada de las cifras, sumando realidades distintas dentro del sector, puede generar una percepción distorsionada del estado real de la actividad lechera. Mientras algunos actores muestran resultados positivos, una parte significativa de los productores enfrenta menores ingresos, escasa capacidad de negociación y alta dependencia de compradores concentrados.

El escenario plantea interrogantes sobre el futuro del sector lácteo chileno, especialmente en un contexto donde disminuyen los productores, cae el consumo interno y se profundiza la dependencia de mercados externos. Una tendencia que, según expertos, podría replicar lo ocurrido en otras áreas agrícolas, donde la pérdida de producción local ha tenido efectos estructurales en la economía y la seguridad alimentaria del país.