Durante la jornada de este martes, el proyecto de ley de usurpaciones fue aprobado por la Cámara de Diputadas y Diputados, el cual pasará al tercer trámite y deberá ser aprobado por la Cámara Alta de senadores.
Este es un leve respiro para las víctimas de las tomas de terrenos que acongojan a los habitantes de la Macrozona Sur de Chile, las cuales habitualmente no se perpetran con solo decir »permiso salgan», siempre va con algo más. Pero al parecer no tanto para la ministra Tohá, quien manifestó su desacuerdo con la aprobación de dicho proyecto ya que, según señalan desde la bancada del Partido Comunista, esto constituye una »legítima defensa privilegiada».
¿Cuál es el privilegio por defenderse de un ataque incendiario, amenazas, invasión a la privacidad, a la morada o a la integridad personal?, ¿desde cuando exigir respaldo legal para proteger la vida de cada uno, pasa a ser un trámite que ni si quiera posee la categoría de »discusión inmediata»? Porque sin ir más allá, este proyecto de ley fue aplazado hace unos días atrás.
La interrogante puede surgir mucho más allá de esto, retornándonos a algo mucho más central que es, ¿si no somos nosotros, quién por nosotros?, si no hay respaldo desde el Gobierno, ¿qué tan seguras se pueden sentir las personas desplazándose por la región de La Araucanía?, porque aquí no se trata de que »es que a mi no me toca porque no vivo en las comunidades», una tónica que se repite en muchas personas que quieren hacer vista gorda a este conflicto donde se están apropiando indebidamente de distintos sectores de la región, y que además, se está llevando vidas valiosas desde hace años.
Nos afecta a todos, el miedo a desplazarse hacia la »zona roja» porque nadie está exento de sufrir un ataque, de postergar visitar a las mismas familias por el temor a no llegar con vida o recibir impactos balísticos no solo a los automóviles, sino que a las personas mismas, pero ojo, que esto »no nos afecta».
“Si siguen las cosas como van, no sólo en La Araucanía, sino que a nivel del país, lo que habrá es hambre, miseria. Están atacando la matriz productiva, donde se produce la materia prima básica para el pan, la comida. Entonces, una vez que tomen esos objetivos, vamos a estar en problemas, todos. Para mí es un tema de seguridad alimentaria”, señaló un agricultor que, por su integridad, prefirió referirse a un atentado de manera anónima.
“No te puedes defender. Tienes que ponerle el pecho a las balas”, señaló, ¿y quién responde a esto? porque hasta ahora, las querellas no están dando mayor resultado si en lo que va del 2023 hay más de 100 atentados sólo en la región. Aquí no hay que disminuir cifras de nada, hay que erradicarlo completamente.


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