Novena Digital

Medio de comunicación oficial de La Araucanía

Crisis hídrica en Malleco instala presión política: Andrea Parra reconoce déficit estructural tras investigación de Novena Digital

La diputada por La Araucanía Norte y exdelegada provincial de Malleco abordó la escasez hídrica que afecta a la provincia, en medio de antecedentes recopilados por Novena Digital que evidencian una crisis permanente en comunas rurales como Lumaco, donde más de 600 familias dependen actualmente de camiones aljibe.

La crisis hídrica que afecta al norte de La Araucanía volvió a instalarse en el debate político regional luego que la diputada Andrea Parra reconociera la gravedad del escenario que enfrenta la provincia de Malleco y la falta de inversión estructural en infraestructura de agua y riego.

Las declaraciones de la parlamentaria se producen pocos días después de la investigación publicada por Novena Digital en la comuna de Lumaco, donde el medio documentó que al menos 614 familias (equivalentes a 1.746 personas) dependen actualmente del abastecimiento mediante camiones aljibe, en una emergencia hídrica que habitantes y autoridades locales describen como permanente.

Durante la entrevista realizada por Novena Digital, Andrea Parra sostuvo que la región enfrenta un déficit hídrico cada vez más profundo y cuestionó que durante más de una década no se hayan desarrollado obras mayores de riego en La Araucanía.

“Hace más de una década que no tenemos inversión en obras de riego grandes, como embalses”, afirmó.

Una crisis que dejó de ser temporal

Aunque históricamente La Araucanía fue considerada una región abundante en agua, distintos estudios climáticos advierten una disminución sostenida de precipitaciones en el secano interior de Malleco desde 2019.

Investigaciones académicas y registros meteorológicos señalan que sectores interiores de la provincia han registrado caídas de lluvias de entre un 30% y un 50%, pasando de promedios cercanos a 1.000 milímetros anuales a cifras que en algunos sectores fluctúan entre 600 y 800 milímetros.

La situación impacta directamente a comunas como Lumaco, Purén, Traiguén, Los Sauces y sectores rurales de Ercilla, donde las napas subterráneas presentan dificultades de recarga y los periodos de estiaje son cada vez más extensos.

En terreno, Novena Digital recogió testimonios de habitantes que describen una transformación radical del territorio.

“Cuando éramos niños, por la comunidad pasaba un chorrillo con abundante agua en verano. Hoy, en invierno, ese chorrillo no lleva absolutamente nada”, relató Héctor Urbina Huircaleo, habitante de Lumaco.

Familias obligadas a elegir entre producir o consumir agua

La investigación realizada por Novena Digital en Lumaco también reveló que muchas familias rurales enfrentan decisiones extremas debido a la escasez hídrica.

“Hoy día han tenido que decidir: o tienen animales, o hacen huerta, o tienen agua para tomar”, advirtió Urbina.

Actualmente, las familias abastecidas por camiones aljibe reciben cerca de 350 litros semanales por persona, una cifra que habitantes consideran insuficiente durante temporadas de verano y altas temperaturas.

Desde la Municipalidad de Lumaco, la encargada de Aseo, Ornato y Medioambiente, Carolina Guzmán, confirmó al medio que la comuna arrastra más de una década enfrentando déficit hídrico.

“Esto ya no es solo una emergencia, se transformó en una constante”, señaló.

Cambio climático, forestales y falta de infraestructura

Uno de los elementos que atraviesa la discusión regional es el impacto combinado entre cambio climático, expansión forestal y ausencia de infraestructura hídrica.

El ingeniero agrónomo René Montalba, vicedecano de la Facultad de Ciencias Agropecuarias y Forestales de la Universidad de La Frontera, explicó a Novena Digital que el secano interior de Malleco posee condiciones particularmente críticas debido a sus menores niveles de precipitaciones y alta presión sobre las cuencas.

Según el académico, el uso intensivo de suelo asociado a plantaciones forestales modifica la demanda hídrica y puede afectar significativamente los cursos de agua cuando supera ciertos límites territoriales.

La propia Andrea Parra reconoció que el cambio climático está transformando la vocación productiva de la provincia y empujando un desarrollo hortofrutícola que requiere nuevas obras de riego.

“Claramente hay un tema de desarrollo hortofrutícola por el cambio climático y para eso necesitamos obras de riego”, sostuvo.

Embalses, conflictos territoriales y ausencia del Estado

La diputada insistió en la necesidad de retomar proyectos de embalses paralizados hace años en La Araucanía, aunque reconoció que estas iniciativas también generan controversia debido a posibles impactos territoriales y ambientales.

“Esa discusión tenemos que darla, no evitarla”, afirmó.

En distintos sectores de la región, comunidades mapuche y organizaciones territoriales han cuestionado proyectos de acumulación de agua por posibles afectaciones ambientales y uso privado de recursos hídricos.

Mientras tanto, agricultores y habitantes rurales acusan que la respuesta estatal continúa siendo insuficiente frente a una crisis que dejó de ser excepcional.

Desde el gremio agrícola, Camilo Guzmán, presidente de Agricultores Unidos de Chile, aseguró a Novena Digital que el mundo rural “ha tenido que resistir prácticamente solo”.

Una provincia que comienza a convivir con la escasez

La crisis hídrica ya no aparece únicamente como una amenaza futura para Malleco. La dependencia permanente de camiones aljibe, la caída de precipitaciones y el deterioro de fuentes naturales de agua comienzan a configurar un nuevo escenario territorial en el norte de La Araucanía.

En medio de ese contexto, la presión política por obras de riego, embalses y soluciones estructurales comienza a crecer, mientras cientos de familias rurales continúan enfrentando diariamente una realidad marcada por la incertidumbre del agua.