Rodolfo Antonio Chico Ketterer, chileno de 30 años vinculado a la comuna de Freire, dejó de comunicarse con su familia el 21 de junio después de viajar a Rusia e incorporarse al ejército de ese país. Novena Digital revisó su pasaporte, una tarjeta de embarque, conversaciones atribuidas al joven, una nómina donde aparece junto a un ciudadano panameño y documentos relacionados con la contratación militar de este último. Los antecedentes permiten reconstruir parte de la ruta, pero no establecen todavía qué ocurrió con Rodolfo después de su última comunicación.
Una serie de documentos, capturas de conversaciones y registros entregados a Novena Digital permiten reconstruir parte del recorrido de Rodolfo Antonio Chico Ketterer, chileno de 30 años que viajó a Rusia y cuyo paradero permanece sin ser establecido por su familia desde que perdió contacto con su padre el 21 de junio de 2026.
Entre los antecedentes aparece una nómina fechada el 4 de junio, identificada como “Autobús 1”, donde figuran tanto Rodolfo como el ciudadano panameño Víctor Manuel Castillero Grant. Un día antes, el 3 de junio, Castillero aparece identificado en documentos atribuidos a un contrato de servicio militar con el Ministerio de Defensa de la Federación Rusa, con una duración de un año.
La coincidencia adquiere relevancia porque ambos dejaron de comunicarse con sus familias durante el mismo mes. Juan Chico sitúa el último contacto con su hijo el 21 de junio, mientras que material de búsqueda difundido por la familia de Castillero establece como última comunicación del panameño el 23 de junio.
Los documentos no permiten determinar que ambos hayan sido destinados posteriormente a la misma unidad ni establecer qué ocurrió con ellos después de esas fechas. Sin embargo, constituyen un antecedente que respalda parte del relato entregado anteriormente por el padre de Rodolfo, quien aseguró que su hijo había conocido a otros latinoamericanos mientras permanecía en Rusia.
El viaje desde Chile
Una fotografía del pasaporte de Rodolfo muestra que el documento fue expedido el 19 de mayo de 2026, pocos días antes de su salida del país.
También existe una tarjeta de embarque de Turkish Airlines a nombre de “CHICOKETTERER RODOLF”, correspondiente al vuelo TK216 entre Santiago y Estambul del 28 de mayo.
El registro respalda el inicio del viaje internacional del chileno, aunque por sí solo no demuestra su posterior ingreso a territorio ruso.
Ese ingreso, según sostiene la familia, está respaldado por las comunicaciones, fotografías y videos que Rodolfo comenzó a enviar posteriormente desde Rusia.
Juan Chico explicó en entrevista con Novena Digital que su hijo había vivido durante aproximadamente diez años en Argentina y que, poco antes de viajar, le reveló que su destino final no era Turquía.
“Yo me voy a Rusia y me voy a integrar al ejército”, recordó que le dijo Rodolfo.
Según su padre, el joven le habló inicialmente de un curso relacionado con seguridad y aseguró que no estaría directamente expuesto al frente de batalla.
La situación habría cambiado una vez instalado en Rusia.
Ante una pregunta directa de su padre sobre si iría a combate, Rodolfo respondió que sí, aunque sostuvo que antes recibiría entrenamiento y que los extranjeros no serían enviados a primera línea, de acuerdo con el relato familiar.
La nómina del 4 de junio
Uno de los principales antecedentes recopilados es una imagen de una planilla que contiene decenas de nombres y que fue posteriormente traducida mediante una herramienta digital.
En ella se observa el encabezado “04.06, Autobús 1, Formación a las 9:15”.
En la fila 16 aparece CASTILLERO GRANT VICTOR MANUEL, mientras que en la fila 46 figura CHICO KETTERER RODOLFO ANTONIO.
El documento permite establecer que ambos nombres fueron incorporados a una misma nómina, aunque Novena Digital aún no ha determinado quién confeccionó oficialmente el listado, cuál era el destino del autobús ni qué significaba exactamente la referencia a “formación”.
El dato es significativo porque Juan Chico ya había señalado que su hijo se había relacionado con un panameño y un ciudadano cubano durante su permanencia en Rusia.
El documento militar de Castillero
Las fotografías aportadas a este medio muestran además varias páginas de un documento a nombre de Víctor Manuel Castillero Grant.
En su traducción al español aparece expresamente la denominación “Contrato de servicio militar” y se establece una relación entre el ciudadano extranjero y el Ministerio de Defensa de la Federación Rusa.
El documento fija una duración de un año y contiene cláusulas sobre servicio militar, entrenamiento, deberes del personal, aptitud física, movilización y participación durante conflictos armados, además de prestaciones relacionadas con salud, vivienda y educación.
En su parte final aparece la fecha 3 de junio de 2026, junto con una firma y un sello.
Este antecedente corresponde exclusivamente a Castillero.
Novena Digital no dispone hasta ahora de un contrato equivalente a nombre de Rodolfo Chico, por lo que no es posible sostener que el chileno haya firmado exactamente las mismas condiciones.
Tampoco se ha realizado un peritaje documental independiente sobre las fotografías del contrato, por lo que su contenido debe entenderse como parte de los antecedentes aportados a la investigación periodística.
“A mí me golpearon hoy”
Otro elemento que coincide con el relato de Juan Chico corresponde a una captura de conversaciones reenviadas desde un contacto identificado como “Антонио Chico”.
En ellas aparecen mensajes atribuidos a Rodolfo:
“Acá la estamos pasando mal”.
“A mí me golpearon hoy”.
“Y nos tuvieron 10 días preso”.
Tras esos mensajes, otra persona señala: “Eso me lo escribió el chileno hace un rato”.
Durante la entrevista realizada anteriormente por Novena Digital, Juan Chico había relatado precisamente que una persona vinculada a otro latinoamericano le hizo llegar un pantallazo donde su hijo afirmaba haber sido detenido y golpeado.
La captura respalda que ese mensaje fue efectivamente compartido con la familia, pero no permite establecer de manera independiente quién habría golpeado a Rodolfo, dónde habría ocurrido, quién ordenó su eventual detención ni cuál fue la fecha original de esas comunicaciones.
La denuncia, por tanto, continúa sin una atribución oficial determinada.
El contacto identificado como “Abogado Ruso”
Las familias de los latinoamericanos también aparecen conectadas por otro elemento.
Novena Digital revisó capturas de una conversación entre la madre de Víctor Castillero y una persona guardada en WhatsApp como “Abogado Ruso”.
La mujer se identifica como madre del panameño y señala que no tiene noticias de su hijo desde el 23 de junio.
El interlocutor pregunta inicialmente:
“¿Víctor Manuel es el chileno?”.
Después de que la madre aclara que se trata de un ciudadano panameño y envía una fotografía, la persona responde que lo recuerda y agrega:
“Yo lo llegué a conocer en la oficina de Reclutamiento cuando le estaban haciendo el contrato”.
La declaración resulta consistente con la existencia de los documentos militares atribuidos a Castillero, pero no permite determinar cuál era la función concreta del interlocutor en esa oficina.
En otra parte de las conversaciones, la misma persona señala que una determinada gestión tendría un costo de 15 mil rublos, cifra que estima cercana a los 200 dólares, y ofrece poner a la madre en contacto con una persona encargada de efectuar la transferencia.
La captura anterior al cobro aparece incompleta, por lo que no es posible determinar con precisión qué servicio estaba ofreciendo a cambio de ese dinero.
Posteriormente también existe un registro de una videollamada entre la mujer y un hombre.
Hasta ahora, Novena Digital no ha podido acreditar la identidad legal de la persona guardada como “Abogado Ruso”, confirmar que efectivamente ejerza como abogado ni establecer que corresponda al mismo profesional identificado por Juan Chico como “Mario” durante la entrevista.
No existen antecedentes suficientes para atribuirle un delito.
El abogado mencionado por Rodolfo
La figura de un abogado había aparecido previamente en el testimonio del propio Juan Chico.
El padre aseguró que Rodolfo le habló de un profesional radicado en Moscú antes de perder contacto.
Según recuerda, su hijo le dijo:
“Hay un abogado que lo va a contactar a usted. Él tiene mi número, tiene el número de toda la familia. En caso de que a mí me pase algo, él se va a contactar con usted”.
Juan lo identificó solamente como Mario y afirmó que se trataría de un abogado de origen cubano que trabajaba en Moscú.
El padre también aseguró haber recibido antecedentes de que este profesional estaba presente durante procesos contractuales relacionados con extranjeros.
La eventual relación entre este abogado y el contacto denominado “Abogado Ruso” sigue siendo uno de los puntos pendientes de esclarecimiento.
Gestiones ante Cancillería
Después del 21 de junio, Juan Chico comenzó a intentar establecer el paradero de su hijo mediante contactos particulares y organismos oficiales.
Según relató, una persona residente en Moscú acudió al consulado chileno y permitió iniciar comunicaciones con autoridades diplomáticas.
La familia entregó fotografías, datos del pasaporte y otros antecedentes relacionados con Rodolfo.
Juan afirmó posteriormente que Cancillería chilena había realizado una consulta a autoridades rusas, pero que hasta el momento de la entrevista no existía información concreta sobre el paradero de su hijo.
También solicitó ayuda a parlamentarios de La Araucanía.
Según su versión, se contactó primero con la oficina del diputado René Manuel García y posteriormente con una persona vinculada al equipo del senador Miguel Becker, a quien hizo llegar antecedentes del caso.
Juan sostuvo que posteriormente no recibió información que permitiera avanzar en la ubicación de Rodolfo.
Lo que todavía falta esclarecer
Los antecedentes recopilados permiten reconstruir varios momentos del viaje de Rodolfo Chico.
Su pasaporte fue emitido durante mayo; existe una tarjeta de embarque Santiago–Estambul del 28 de mayo; su nombre aparece el 4 de junio en una misma nómina con Víctor Castillero; y existen comunicaciones atribuidas al chileno durante su permanencia en Rusia.
También se encuentra documentada la existencia de un contrato militar atribuido a Castillero fechado el día anterior a esa nómina.
Sin embargo, permanecen abiertas preguntas fundamentales.
No se ha establecido quién financió o gestionó originalmente el viaje de Rodolfo, qué contrato firmó al llegar a Rusia, cuál fue su unidad de destino, dónde estuvo durante los días previos al 21 de junio ni qué ocurrió después de su última comunicación.
Tampoco existe hasta ahora información oficial entregada a la familia que permita determinar si se encuentra con vida, herido, detenido, desaparecido dentro de una unidad militar o fallecido.
Mientras esas interrogantes permanecen sin respuesta, Juan Chico mantiene el llamado que realizó frente a las cámaras de Novena Digital:
“Que lo amamos mucho y que lo esperamos de vuelta en casa”.
La familia continúa realizando gestiones para establecer el paradero de Rodolfo Antonio Chico Ketterer.
▶️ La entrevista completa con Juan Chico se encuentra disponible en el canal de YouTube de Novena Digital.


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