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Chilenos dedican más de tres horas al streaming y dos a redes sociales

Desde la llegada de la World Wide Web (www.) en 1991, el acceso a Internet ha cambiado drásticamente la forma en que los chilenos consumen contenido. Hoy, más del 90% de los usuarios se conecta desde un smartphone y pasa horas en plataformas de streaming y redes sociales. Expertos advierten sobre el impacto en la salud mental.

El 23 de agosto de 1991 marcó el inicio de la World Wide Web (WWW), un sistema que revolucionará el acceso a la información global. En 2024, a 33 años de este hito, el “Día del Internauta” nos invita a reflexionar sobre la evolución de la red y el impacto en la vida cotidiana de los chilenos.

Según un informe reciente, la mitad de la población chilena destina más de tres horas diarias al consumo de contenidos a través de plataformas de streaming, como Max y Paramount+. Además, dos horas adicionales se invierten en redes sociales como Facebook, Instagram, y TikTok. «En Chile, cerca de un 76% de las personas ve series y un 67,6% películas», señala Leonardo Cerda, gerente de Asuntos Corporativos de VTR.

El estudio también revela que más del 90% de los usuarios accede a internet principalmente desde sus teléfonos móviles, destacando la necesidad de conectividad constante. Sin embargo, este comportamiento está generando preocupación en términos de salud mental. La exposición prolongada a redes sociales y contenido digital ha sido vinculada con niveles crecientes de ansiedad y estrés, según expertos.

En este sentido, el Consejo Nacional de Televisión (CNTV) ha advertido un aumento en el consumo de redes sociales, con un 94% de los usuarios chilenos interactuando en estas plataformas diariamente. Entre 2022 y 2023, el número de personas que afirma dedicar al menos 30 horas semanales a redes sociales creció considerablemente, una tendencia observada en todos los grupos etarios.

A medida que el consumo de internet continúa en ascenso, los especialistas recomiendan equilibrar el tiempo frente a las pantallas para evitar consecuencias negativas en la salud mental y fomentar hábitos más saludables en el uso de la tecnología.