El descongelamiento tarifario y el cargo MPC están elevando las cuentas de luz en La Araucanía en plena temporada invernal. Con altos niveles de pobreza y ruralidad, la región enfrenta un mayor impacto, mientras el subsidio eléctrico cubre solo a una parte de los hogares más vulnerables.
La Ley 21.667 activó desde abril de 2024 la normalización de precios de la electricidad tras años de congelamiento, estableciendo además el cobro del Mecanismo de Pago de la Deuda Acumulada (MPC) para saldar la deuda del sistema. En 2025, este cargo comenzó a aplicarse también a hogares con consumos menores a 350 kWh mensuales, que representan cerca del 90% de los clientes residenciales. Según el Banco Central, el proceso ha aportado 1,45 puntos porcentuales al IPC hasta junio de este año y continuará impactando en la inflación durante los próximos meses.
En julio, la Comisión Nacional de Energía (CNE) fijó los Precios de Nudo Promedio (PNP) para el segundo semestre, consolidando el esquema de ajustes semestrales en el componente de generación que repercute directamente en las boletas de los hogares.
El subsidio eléctrico fue diseñado para mitigar parte del alza, pero cubre únicamente al 40% más vulnerable del Registro Social de Hogares (RSH) y exige estar al día en el pago de las cuentas. Estas condiciones dejan fuera a miles de familias rurales de bajos ingresos que enfrentan morosidad. El último proceso de postulación se realizó entre el 30 de junio y el 15 de julio y hasta ahora no se ha confirmado una nueva convocatoria.
Los indicadores socioeconómicos muestran la magnitud del problema en la región. De acuerdo con el Informe de Desarrollo Social 2024, la pobreza por ingresos en La Araucanía alcanza el 11,2%, mientras a nivel nacional es de 6,4%. La pobreza multidimensional se sitúa en 19,5%, la ruralidad en torno al 32% y la pertenencia indígena supera el 34%. Estas cifras reflejan una mayor vulnerabilidad frente al aumento sostenido del costo de la electricidad.
Frente a este escenario, distintas voces han planteado la necesidad de ampliar la cobertura del subsidio eléctrico y crear una tarifa especial de invierno para el consumo básico. Entre ellas, el candidato a diputado Pablo Díaz (DC) propuso una ley corta que aumente la cobertura al 60% del RSH en regiones con mayor pobreza y ruralidad, junto con medidas de eficiencia energética y mayor transparencia tarifaria.
Las boletas de este invierno ya reflejan los efectos del alza, lo que pone a muchas familias en una situación crítica. Sin la ampliación de subsidios ni nuevas políticas de protección, La Araucanía seguirá enfrentando una carga desproporcionada frente al resto del país, con hogares que destinan cada vez más recursos para cubrir un servicio básico como la electricidad.


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