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Desmantelando la trama criminal en La Araucanía: Revelaciones impactantes sobre el robo de madera y la corrupción policial

Una investigación exhaustiva liderada por la Fiscalía del Biobío ha descubierto una compleja red criminal dedicada al robo de madera en la provincia de Arauco, destapando conexiones preocupantes con la corrupción dentro de las fuerzas policiales y la violencia en la región. Interceptaciones telefónicas autorizadas han revelado el sombrío entramado dirigido por Carlos Cigarroa Arriagada, con vínculos con grupos armados y comunidades indígenas.

La conversación telefónica entre Pedro Melita Sáez (38), empresario transportista, y Carlos Cigarroa Arriagada (42), fue más que una simple coordinación logística. «¿Tu envío va a estar solo o acompañado?», preguntó Melita, a lo que Cigarroa respondió en términos inquietantes: «Tengo al ISIS, al ISIS de Cayucupil». Estas palabras, registradas en escuchas legales, arrojan luz sobre el poder y la impunidad que caracterizaban a esta red criminal.

En otra llamada, Cigarroa expresaba su preocupación por la seguridad: «Pa’ que se vengan pa’ abajo con el Brian porque andaba el hue… del jeep rojo ese dando vueltas por la población aquí (…) Y si lo ven, pa’ que le den, pa’ que le den nomás». Estas conversaciones, autorizadas por la justicia, son solo una muestra del entramado delictivo que operaba en la región.

El lucrativo negocio del robo de madera, que causó pérdidas millonarias a la industria, estaba dirigido por Cigarroa, quien organizó una verdadera empresa clandestina con supervisores, transportistas y guías de despacho falsificadas.

Las revelaciones también apuntan a la complicidad de algunos miembros de las fuerzas policiales. Darwin Carrillo Rodríguez (33), un cabo de Carabineros, proporcionaba información privilegiada a los criminales para evitar controles policiales y facilitar el robo de madera.

Celso Fonseca Rivas (29), líder de otra facción delictiva, tenía un historial violento y estaba vinculado al tráfico de armas. «Al final cuando disparamos, el que ocupa más balas soy yo po’ hue…, si soy el único que tira todas, ustedes tiran dos tiros de todos los cargadores», declaraba Fonseca en una de las interceptaciones.

La caída de estas redes criminales fue el resultado de una investigación exhaustiva que contó con la colaboración de testigos protegidos y evidencia recabada a través de escuchas telefónicas.

La lucha contra el crimen organizado en la Araucanía continúa, pero estas revelaciones muestran la complejidad y el alcance de las redes criminales que operan en la región.