El Senado argentino dio luz verde al proyecto impulsado por el presidente Javier Milei, que introduce banco de horas, fondo para despidos y mayor flexibilidad en salarios y vacaciones. La iniciativa ahora pasa a Diputados en medio de fuerte controversia social.
El Senado de Argentina aprobó este 12 de febrero de 2026 la reforma laboral impulsada por Javier Milei, con 42 votos a favor y 30 en contra, tras más de 14 horas de debate. El proyecto contempla modificaciones estructurales al régimen vigente, incluyendo la posibilidad de establecer jornadas laborales de hasta 12 horas, la creación de un banco de horas y cambios en el sistema de indemnización por despido.
¿Modernización del empleo o retroceso en derechos?
El punto que concentra mayor debate es la habilitación de esquemas de trabajo extendido mediante compensación de horas. La reforma permite distribuir la carga horaria bajo un sistema de banco de horas, lo que podría reemplazar el pago tradicional de horas extras por descansos compensatorios, dependiendo de los acuerdos entre empleador y trabajador.
En materia de despidos, el texto aprobado crea un Fondo de Asistencia Laboral (FAL) financiado con aportes empresariales, mecanismo que sustituiría la modalidad clásica de indemnización directa al momento de la desvinculación. Según lo aprobado, el fondo sería financiado con un porcentaje de la masa salarial.
También se incorpora mayor flexibilidad en el pago de remuneraciones, habilitando esquemas de salario dinámico, con posibilidad de pago parcial en especie o en moneda extranjera. En paralelo, las vacaciones podrán fraccionarse en períodos más breves y se fortalecen las negociaciones a nivel de empresa por sobre los convenios sectoriales.
Contexto político y reacción social
El oficialismo ha defendido la iniciativa como una herramienta para incentivar la formalización laboral y atraer inversión, argumentando que la legislación vigente desincentiva la contratación. En contraste, centrales sindicales como la CGT y sectores de oposición han convocado movilizaciones, advirtiendo que la reforma podría implicar una reducción efectiva de garantías laborales históricas.
La iniciativa ahora será discutida en la Cámara de Diputados, donde el escenario legislativo se anticipa estrecho y polarizado.
Equilibrio institucional
Desde el Ejecutivo del país trasandino sostienen que el objetivo es “modernizar el mercado de trabajo” y adecuarlo a nuevas dinámicas productivas. Los detractores, en cambio, cuestionan el impacto real que podría tener en la estabilidad del empleo y en el poder de negociación de los trabajadores.


Noticias relacionadas
Trump estalla contra Netanyahu tras bombardeo en Beirut y abre una nueva grieta entre Washington e Israel
Bolivia entra en máxima tensión tras toma de aeropuerto por seguidores de Evo Morales
Trump vuelve a provocar tensión global y asegura que evalúa convertir a Venezuela en el “estado 51” de Estados Unidos