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Ministro del Trabajo anticipa reajuste acotado del salario mínimo por supuesto impacto en el empleo

El ministro del Trabajo advirtió que un aumento mayor del ingreso mínimo podría afectar la creación de empleo formal, en un escenario marcado por más de 800 mil personas sin trabajo.

El ministro del Trabajo, Tomás Rau, anticipó que el próximo reajuste del salario mínimo será acotado, argumentando que la discusión debe realizarse con “mucha dosis de realidad”, en un contexto de alto desempleo y dificultades económicas para las pequeñas y medianas empresas.

Actualmente, el ingreso mínimo alcanza los $539 mil, pero desde el Ejecutivo advierten que un incremento mayor podría impactar negativamente en la generación de empleo formal, especialmente en sectores más vulnerables del mercado laboral.

¿Subir salarios o proteger el empleo?

El secretario de Estado enfatizó que el debate no puede centrarse únicamente en el monto del sueldo mínimo, sino también en las condiciones del mercado laboral. Según explicó, actualmente existen cerca de 862 mil personas desempleadas, en un escenario donde la tasa de desocupación se ha mantenido por sobre el 8% durante un periodo prolongado.

En ese contexto, advirtió que incluso variaciones menores en la tasa de desempleo tienen efectos significativos, señalando que cada décima representa a más de 10 mil personas buscando trabajo.

Presión sobre las pymes

Uno de los puntos centrales del análisis del Ejecutivo apunta al impacto del salario mínimo en las pymes, sector que (según el ministro) ha destruido empleo durante los últimos 16 meses.

Rau sostuvo que el costo laboral ha aumentado de forma importante para estas empresas, lo que limita su capacidad de contratación y genera tensión frente a nuevas alzas del ingreso mínimo.

Medidas en evaluación

En paralelo, el gobierno del presidente José Antonio Kast trabaja en un paquete de entre 40 y 45 medidas orientadas a reactivar el empleo. Entre ellas, se contempla un mecanismo de incentivo a la contratación mediante créditos tributarios, enfocado en trabajadores con ingresos cercanos al salario mínimo.

El objetivo, según explicó el ministro, es reducir el costo laboral y fomentar la formalización en un segmento que presenta mayor riesgo de caer en la informalidad.

Debate abierto

Las declaraciones del ministro se dan en medio de cuestionamientos a la agenda laboral del Ejecutivo, en un escenario donde el gobierno asegura haber recibido un mercado laboral debilitado, con altos niveles de desempleo general, femenino y juvenil.

En este contexto, el reajuste del salario mínimo vuelve a instalar una tensión estructural: la necesidad de mejorar los ingresos frente a una economía que, según el propio Ejecutivo, aún no logra consolidar un crecimiento suficiente para sostener alzas significativas sin efectos en el empleo.