Las mujeres se han erigido como defensoras incansables de la naturaleza, la conexión de las mujeres y la naturaleza es profundo y ancestral. Esto les ha otorgado un conocimiento íntimo de los ciclos naturales de la vida y comprender las graves consecuencias de devastar la naturaleza. Es por esto que no es casualidad que gran parte de quienes encabezan los movimientos medioambientales, ecologistas, animalistas, conservacionistas y otros sean principalmente mujeres, quienes luchan valientemente contra el extractivismo, la deforestación y contaminación.
Cuando comprendemos que el sistema económico es patriarcal, podemos pensar que las políticas públicas, además de no ser consideradas desde un enfoque de género están determinadas por acciones gubernamentales con una base extractivista, prolongando desigualdades históricas, priorizando el beneficio económico por sobre el social y ambiental. Como resultado surge la explotación indiscriminada de la naturaleza y los territorios, afectando a las comunidades y dentro de ellas principalmente a las mujeres.
Los problemas climáticos aumentan y con ello la brecha de género y desigualdades. Visibilizar estas historias y reconocer el aporte de las mujeres en la construcción de un mundo más justo y sustentable. El liderazgo, resiliencia y perspectiva integradora son clave para enfrentar la triple crisis planetaria. Sin embargo, ser mujer y defensora del medio ambiente no es un camino fácil, a menudo quienes levantamos la voz para proteger la naturaleza recibimos amenazas, desconsideración, minimización y burlas de nuestras causas. Personalmente, he sentido cómo se ridiculiza mi lucha, refiriéndose a mí como “la que abraza a los árboles”, en un intento de trivializar un trabajo serio y necesario. Esta actitud refleja la falta de comprensión de la importancia de preservar nuestro entorno natural, así como la persistente resistencia a aceptar cambios urgentes y profundos en nuestra relación con el medio ambiente. Apoyar a las mujeres defensoras de la naturaleza, no solo protegemos el medio ambiente, sino que también promovemos la equidad y la justicia social
Hoy, más que nunca, necesitamos mujeres valientes y defensoras incansables de la naturaleza!


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