Durante el último fin de semanas las redes sociales «estallaron» debido a las acciones realizadas por las fuerzas militares de Estados Unidos al derribar un objeto desconocido que se encontraba a 40 mil pies de altura (12.192 metros) en Alaska, hecho que fue realizado por un caza F-35. El domingo recién pasado se daba a conocer que otro objeto volador no identificado fue derribado mientras este cruzaba por el Lago Hurón, cerca de la frontera con Canadá, todo esto mientras se atendía la emergencia del descarrilamiento de un tren que transportaba productos químicos y en el cual, se estaba llevando a cabo una «quema controlada» para eliminar las filtraciones de los tanques producidas por el accidente y que lamentablemente terminaron por contaminar las aguas de un rio cercano al hecho, logrando de esta manera que cientos de animales perdieran la vida.
El mundo se paralizaba, por instantes, tras darse a conocer que el Ejército de Estados Unidos habría derribado un objeto volador desconocido en los cielos de Alaska durante este fin de semana, esto último luego de que durante la semana pasada el mandatario de aquel país, Joe Biden, informaba a la comunidad internacional sobre el derribo de un globo aerostático con herramientas de espionaje de origen chino.
Luego del derribo del aparato de origen desconocido en Alaska, al día siguiente se daba a conocer que, en el Lago Hurón, ubicado en las cercanías de la frontera con Canadá, otro aparato volador de origen y funcionalidad desconocida era derribado. En tanto, en China, otro aparato era avistado por el Ejército en las costas de aquel país.
Desastre en Ohio
El descarrilamiento de un tren de carga en Ohio cerca del límite estatal de Pensilvania dejó una masa destrozada y carbonizada de furgones y llamas el sábado y las autoridades iniciaron una investigación federal y monitorearon la calidad del aire de los diversos químicos peligrosos en el tren.
Según la información entregada, unos 50 vagones se descarrilaron en East Palestine como a las 9:00 de la noche del viernes cuando el tren transportaba una variedad de productos desde Madison, Illinois, a Conway, Pensilvania, indicó el operador ferroviario Norfolk Southern el sábado. De momento no ha habido información sobre la causa del descarrilamiento y tampoco se han reportado heridos ni daños a estructura.
Además, según la información recabada, los carriles del ferrocarril siniestrado transportaban Clururo de vinilo, que es una de las sustancias químicas que se utilizan en la fabricación del PVC (que, de hecho, este es una polimerización de aquel). El problema es que, a diferencia de su derivado plástico, el cloruro de vinilo es inflamable, tóxico y cancerígeno (al menos, para el cerebro, los pulmones, la sangre y el hígado). Tener 14 contenedores de esta sustancia al fuego era una bomba de relojería.
El problema es que no había forma de sacarlo de allí. El cloruro de vinilo es un líquido tremendamente volátil y, como rápidamente explicaron los expertos, ni siquiera era seguro pasarlo a otros tanques. Así que las autoridades decidieron quemarlo de forma controlada. Era la única idea viable, pero tenía consecuencias: la más evidente es que iba a producir una nube de humo relativamente tóxico e intensas lluvias ácidas por toda la comarca.


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