Juegos como el Palín, el Vaka Tuai, el Haka Pei y el Pora entrarían en las condiciones de convertirse en deporte nacional.
Desde fines del 2020 que el Senado discute si otorgar la condición de deporte nacional en juegos ancestrales de pueblos indígenas como los Mapuche, Aymará, Rapa Nui entre otros. La principal justificación a este Proyecto de Ley es que, de acuerdo a la definición de algunos especialistas en la materia, el juego constituye un pequeño mundo donde se encuentran, en menor grado, y cumpliendo determinadas funciones, los valores y, en general, la estructura sociocultural que lo produce. El juego es por lo tanto, un fenómeno cultural, por el rol que desempeña en la transmisión de valores, costumbres, hábitos y formas de socialización.
Los juegos tradicionales que practicaban nuestros antepasados, tenían carácter recreativo y requerían destreza física, estrategia o una combinación de ambas, y se fueron transmitiendo de generación en generación, permeando los valores culturales de la época. Los juegos ancestrales son entonces una manifestación de este patrimonio cultural inmaterial.
Lamentablemente, la ley N° 19.712, del Deporte no contempla esta categoría como deporte, y es por ello que los/as senadores/as Francisco Chahuán, Carmen Gloria Aravena, Yasna Provoste, José García y Jaime Quintana propusieron esta idea, derivada de la Comisión de Educación y Cultura. Así, se introduciría en la Ley del Deporte las prácticas que realizan colectividades como las mapuche, yamará, quechua, atacameña, colla, diaguita, rapanui, entre otras, todo ello con el fin de conservar nuestro patrimonio cultural inmaterial.
Al respecto, se registró un debate con los senadores en cuanto a los efectos jurídicos de esta definición puesto que un deporte nacional debe cumplir ciertas reglas y formalismos para ser considerada una disciplina. Solo en este último caso, aquellos que la practican pueden postular a fondos del Instituto Nacional del Deporte (IND) para desarrollarla.
Asimismo, se recomendó que se consulte a los pueblos en cuestión a través de Conadi para saber si están de acuerdo con este reconocimiento y cuáles son los juegos que ellos destacarían.
En cuanto a las prácticas, por ejemplo, los mapuche practican el palín, en el cual se usa un bastón, también denominado chueca, y una bola. Por la cultura, es considerado incluso como un juego que en ciertas circunstancias, tenía el carácter de sagrado.
Entre los aymarás, quechuas y atacameños, más que actividades deportivas propiamente tales, tienen gran relevancia los bailes ligados a las festividades religiosas. Los collas y diaguitas gustaban de adquirir destrezas, a nivel de la motricidad, requerida para las actividades propias de la vida rural, y en este mismo contexto han desarrollado competencias basadas en la fuerza física.
Los rapanuis, al igual que los mapuches, son los que más han mantenido los deportes ancestrales, que se practican hasta el día de hoy, y que se desarrollan principalmente durante la Tapati, o fiesta típica que se realiza en el mes de Febrero de cada año en dicha posesión insular.
Entre estos deportes, destacan el vaka tuai, que consiste en recrear una embarcación tradicional y posteriormente, viajar en ella; el haka pei, competencia en la cual los jóvenes se deslizan en troncos de plátanos, alcanzando grandes velocidades y el pora, o competencia de nado sobre un flotador de totora.


Noticias relacionadas
Gaspar Díaz: el joven piloto temuquense que brilló en la quinta fecha del karting regional
Lluvia pone a prueba a pilotos en quinta fecha del Karting Regional en Temuco
Elías Moreno, la promesa del boxeo temuquense que busca competir en el Mundial Amateur WBC