Novena Digital

Medio de comunicación oficial de La Araucanía

Que el brindis no se convierta en tragedia: La responsabilidad de los conductores en estas Fiestas Patrias

La campaña “Curao no manejo mejor” ha captado la atención de la opinión pública chilena en un momento crucial: las Fiestas Patrias, un período de celebración en el que el consumo de alcohol tiende a aumentar significativamente.

La pregunta que surge es: ¿realmente estamos lo suficientemente conscientes de los riesgos o necesitamos más campañas como esta para educar a la población?

El alcohol es uno de los principales factores de riesgo en los accidentes de tránsito, tanto en Chile como en el mundo. La alteración en los reflejos, la disminución de la capacidad de reacción y la falsa sensación de control son solo algunas de las formas en que el alcohol afecta la capacidad de conducción.

Es en este contexto que iniciativas como «Curao no manejo mejor» adquieren relevancia. La campaña no solo busca informar, sino también educar de manera práctica.

La Ley Emilia, que entró en vigencia en 2014, ha jugado un papel clave en el endurecimiento de las sanciones por conducir en estado de ebriedad. Esta normativa no solo establece penas más severas para quienes manejen bajo los efectos del alcohol y causen accidentes, sino que también penaliza con dureza el hecho de huir del lugar de los hechos o negarse a someterse a pruebas de alcoholemia.

A una década de su implementación, el impacto de la Ley Emilia ha sido positivo en varios aspectos. Un 55,3% de los encuestados en el estudio destacó un cambio de actitud hacia la conducción en estado de ebriedad, tanto en ellos mismos como en sus entornos. Esto es, sin duda, un avance, pero también es importante preguntarse si el mero endurecimiento de las sanciones es suficiente para prevenir accidentes.

La respuesta es compleja. Si bien las penas más severas pueden disuadir a algunos conductores, la clave para reducir los accidentes no radica solo en el castigo, sino en la educación y la prevención. Campañas como “Curao no manejo mejor” apuntan en la dirección correcta al combinar la información con una experiencia sensorial que permite a las personas comprender, en un entorno controlado, los efectos devastadores del alcohol en su capacidad para conducir.

Las celebraciones son un momento para compartir y disfrutar, pero también deben ser un espacio donde prime la responsabilidad. No se trata solo de evitar conducir bajo los efectos del alcohol para evitar multas o sanciones; se trata de proteger la vida propia y la de los demás.

Cada conductor que elige no manejar después de beber está contribuyendo a la seguridad vial y, en última instancia, a la protección de vidas. A medida que la conciencia pública sigue creciendo, es fundamental que este mensaje continúe replicándose en diferentes espacios y a lo largo del tiempo.

El desafío, entonces, es doble: seguir educando a la población sobre los riesgos del alcohol en la conducción y mantener una presión constante sobre las autoridades y las empresas para que tomen medidas concretas y efectivas en la promoción de un consumo responsable. Solo así podremos tener unas celebraciones realmente seguras y alegres, donde el brindis no se convierta en una tragedia.

Disclaimer: Nuestra sección “COLUMNA DE OPINIÓN” es un espacio abierto, por lo que el contenido vertido en ella es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja la línea editorial de NOVENA DIGITAL Y/O MULTIMEDIA ARAUCANÍA.