Novena Digital

Medio de comunicación oficial de La Araucanía

Columna de opinión: La crisis de la salud pública en Chile 50 años de vigencia

El problema de la salud pública es un tema conocido por todos. La atención lenta, las colas de espera, incluso, el poco conocimiento de la misma población que utiliza el servicio en referencia a que centro de salud debe atenderse por un resfrío o por un dolor de estómago o si se rompió el brazo es causante muchas veces de que los servicios de salud estén colapsados.

Lamentablemente, (y como siempre) las primeras víctimas de todo sistema deficiente son los más inocentes, en este caso, los niños. Desde la semana pasada y hasta la fecha han fallecido más de 6 menores de edad producto del virus sincicial.

¿Qué es el virus sincicial? En palabras simples, es una enfermedad viral común, con síntomas parecidos al resfriado (dolor de cabeza, alta temperatura, dolor de articulaciones y tos) pero que puede provocar infecciones pulmonares graves, especialmente en bebés, adultos mayores y personas con problemas médicos serios.

Es una enfermedad viral común, destaquemos eso, “común”. Este virus “común” tiene la escoba en todo el país. No es Covid – 19 o alguna enfermedad mortal que nos ponga contra las cuerdas. Es una enfermedad viral común, nada más que eso.

Es lamentable que, en pleno 2023, donde la ciencia y la tecnología están a la vanguardia, los chilenos se tengan que morir de una enfermedad viral común.

Sin embargo, lo peor de todo, es el aprovechamiento político que existe. En vez de trabajar para mejorar y perfeccionar el sistema de salud público, existen parlamentarios y diferentes figuras políticas que en las últimas horas han sacado la peor carta para sobrellevar una crisis sanitaria.

Sin embargo, se anunció una acusación constitucional contra la ministra de salud, se aceptó la renuncia de un subsecretario, ha habido aprovechamiento político, digámoslos, sobre todo desde la oposición.

No corresponde. El sistema de salud público tiene problemas desde hace años, 50 años para ser claros, no es un problema únicamente de este Gobierno, ni del anterior, es un problema de generaciones que no tiene solución ni voluntad política para terminar, es el caballito de batalla de cada elección presidencial y de cada autoridad política. No lo olviden.

Faltan muchas cosas para perfeccionar el sistema de salud pública. Una de ellas es la educación, la orientación hacia los usuarios, es necesario que los usuarios sepan que, si uno se resfría no tiene por qué ir hasta el hospital regional, se puede asistir a un Centro de Salud Familiar (Cesfam) y atenderse ahí en los horarios que corresponden.

Lo segundo que falta, es que, en los Cesfam y otros recintos de salud, los propios funcionarios tengan las ganas de trabajar y de cumplir con los horarios de apertura y de atención y que no se modifiquen a gusto de la persona que esté a cargo de la dirección del establecimiento.

Así mismo, las futuras generaciones de profesionales deben aprender a dejar de lado este “amateurismo” en el cual nos vemos envueltos actualmente.