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Atendieron a más de 2 mil mascotas: PDI detuvo a dos falsos veterinarios en Talagante

Personal de la Brigada de Investigación Criminal de la Policía de Investigaciones (PDI) detuvo a dos falsos veterinarios que ejercían la profesión en la comuna de Talagante, en la Región Metropolitana. Los detenidos acumularon más de 2 mil fichas clínicas desde 2021 hasta la fecha.

Ambos imputados son de nacionalidad extranjera y no contaban con la validación para ejercer la carrera en territorio nacional.

La investigación comenzó tras la denuncia de la dueña de un perro al cual se le realizó un procedimiento médico en el que el animal terminó quedando en estado grave luego del proceso veterinario. La mascota llegó al lugar luego de un ataque de perros en su vecindario, por lo que la dueña lo llevó al centro asistencial en el que los ‘veterinarios’ lo atendieron y lo dieron de alta al día siguiente.

Según comentó el comisario Cristián Cepeda, la mujer que reportó los hechos notó un «mal proceder» por parte de los supuestos veterinarios, puesto que su mascota quedó con dolores, cambios de humor y mal olor procedente de las heridas. Por ello, volvió a llevarlo hasta la clínica. 

A pesar de una segunda intervención realizada en el recinto, el perro continuó con un mal estado de salud, por lo que su dueña lo llevó con otro veterinario, quién le señaló que el animal sufrió un «procedimiento negligente, llegado a una septicemia, con una infección con heridas que no habían sido supervisadas en su momento«, detalló el funcionario de la PDI. «Con esa información, nosotros remitimos a la Fiscalía Local de Talagante la denuncia correspondiente y posteriormente llega una orden de investigar», añadió.

En medio de la investigación los uniformados incautaron más de dos mil fichas clínicas de animales atendidos. De ellas, 1.600 fichas clínicas correspondían a uno de los falsos veterinarios desde 2021 a la fecha, mientras que al segundo imputado se le requisaron otras 600 fichas firmadas.

La identificación corrió por cuenta del personal especializado de la BICRIM, quienes consultaron a la Universidad de Chile si tenían registros de estos «veterinarios» y desde la casa de estudios manifestaron: «De estos cuatro médicos veterinarios de nacionalidad extranjera, dos no estaban validados, y de esos dos teníamos documentos que acreditaban el ejercicio legal, que era una receta médica y una vacuna antirrábica. La certificación por ley en Chile tiene que ser firmada por un veterinario habilitado».

A pesar de lo anterior, el dueño de la clínica veterinaria tenía toda la documentación reglamentaria correspondiente, a excepción de los dos imputados contratados en el recinto.