Andrés Felipe Martínez, recordado por su papel como el villano Malcolm Ríos en la telenovela colombiana Pasión de Gavilanes, tomó una decisión radical: dejó su carrera como actor y emigró a Estados Unidos, donde hoy trabaja como repartidor.
El actor explicó que esta drástica transformación en su vida laboral fue impulsada por problemas económicos y personales, especialmente tras un divorcio que lo dejó con la responsabilidad de mantener a sus tres hijos. “A mí me tocó duro, me tocaba levantar cajas de hasta 100 libras que enviaban a Colombia y Venezuela con comida”, relató en una entrevista con Lo sé todo Colombia.
Actualmente, se desempeña en el área de logística y transporte, y aunque extraña su vida artística, pone por delante el bienestar de sus hijos. “Aquí se vive para trabajar. Trabajas, duermes, trabajas, duermes… y sin familia, es muy duro. Hay mucha soledad”, confesó.
A pesar del cambio de escenario, el actor sigue siendo reconocido por fans que se acercan a tomarse fotos con él. Lejos de sentir vergüenza, Martínez aseguró que no le afecta el ego: “Estoy haciendo lo necesario para sacar adelante a mis hijos. Y eso es más valioso que cualquier fama o reconocimiento”.
Aunque su rutina ha cambiado, Andrés Felipe no se aleja del todo del arte: cuando puede, sigue participando en proyectos relacionados con la actuación.



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