Durante 15 días, Novena Digital investigó la situación laboral de La Araucanía. Las cifras muestran desempleo, informalidad y bajos ingresos, mientras trabajadores relatan las dificultades para encontrar una oportunidad. La investigación también revisó los recursos públicos destinados a capacitación, contratación y fomento productivo, así como los resultados que las instituciones pueden acreditar.
Diego lleva aproximadamente seis meses buscando empleo. Primero intentó encontrar un puesto relacionado con sus estudios, pero después comenzó a considerar otras ocupaciones. Cuando respondió las preguntas de Novena Digital, había realizado alrededor de tres postulaciones y todavía no lo habían llamado a una entrevista. Si no encuentra una oportunidad, considera trasladarse a la Región Metropolitana.
Rodrigo busca trabajo desde diciembre de 2025 y calcula que ha realizado cerca de 30 postulaciones. Tiene experiencia laboral anterior en el sector público, donde se desempeñó a honorarios, pero no ha conseguido una ocupación estable. Mientras intenta generar ingresos por cuenta propia, también ha pensado en cambiar de rubro o salir del país para buscar mejores oportunidades.
Sus historias son distintas, pero muestran dificultades que se repiten entre quienes buscan empleo: pocas respuestas a las postulaciones, ofertas que no siempre se ajustan a sus necesidades y la incertidumbre de no saber cuándo llegará un contrato. Sus testimonios no representan a todas las personas desempleadas de la región, aunque permiten conocer la experiencia humana detrás de las estadísticas.
En La Araucanía, 48.197 personas se encuentran desempleadas, según los antecedentes del Termómetro Laboral de septiembre. La tasa regional de desocupación alcanzó el 10% durante el trimestre mayo-julio de 2026, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). El indicador aumentó 0,8 puntos porcentuales respecto del mismo período del año anterior.
Más personas buscan empleo, pero la ocupación crece lentamente
El aumento del desempleo tiene una explicación que va más allá de la pérdida de puestos de trabajo. Durante el último año, la fuerza laboral de La Araucanía creció 1,6%, mientras el número de personas ocupadas aumentó apenas 0,7%. En otras palabras, más habitantes ingresaron al mercado laboral, pero el crecimiento de la ocupación no alcanzó para absorberlos a todos.
El problema también se prolonga en el tiempo. Según el Observatorio Laboral de La Araucanía, el 18,7% de las personas desempleadas lleva un año o más buscando trabajo. La proporción era de 13,8% en 2025, por lo que el desempleo prolongado ha aumentado. Actualmente, esa situación afecta a aproximadamente nueve mil habitantes de la región.
La presión sobre el mercado laboral es mayor cuando se considera a quienes desean trabajar, pero no cumplen todos los requisitos para ser clasificados como desempleados en la medición tradicional. La tasa combinada de desocupación y fuerza de trabajo potencial llegó al 23,4% durante mayo-julio de 2026, según el INE.
A esto se suman diferencias entre hombres y mujeres. La tasa de desocupación femenina alcanzó el 10,7%, mientras que entre los hombres llegó al 9,4%. Ambos indicadores muestran que las dificultades para acceder al empleo afectan a distintos grupos de la población, aunque no necesariamente de la misma manera.
La UFRO estima que faltan 37 mil puestos de trabajo
Las cifras del desempleo actual muestran una parte del escenario. Un estudio del Observatorio Económico y Social de la Universidad de La Frontera (UFRO) examinó un período más amplio y estimó que La Araucanía necesita 37.200 empleos adicionales para recuperar la tasa de ocupación que tenía antes de la pandemia.
La investigación considera que, desde entonces, aumentó la población en edad de trabajar. Por ello, aunque una región recupere el número de personas ocupadas que tenía años atrás, puede seguir necesitando más puestos para alcanzar una proporción similar de habitantes con empleo. La UFRO sitúa la brecha de La Araucanía en el 7,9% del empleo requerido.
Los 37.200 puestos estimados por la universidad no son desempleados adicionales que deban sumarse a los 48.197 registrados en el Termómetro Laboral. Se trata de dos mediciones distintas: una describe cuántas personas están desempleadas en el período actual y la otra estima cuántos empleos faltarían para recuperar la tasa de ocupación prepandemia.
Tener empleo no siempre significa ganar lo suficiente
La situación laboral también afecta a quienes sí tienen trabajo. Según la Encuesta Suplementaria de Ingresos de 2025, el ingreso mediano mensual por la ocupación principal en La Araucanía fue de $550.232. Esto significa que la mitad de las personas ocupadas recibió ese monto o menos por su trabajo principal durante el período medido.
El ingreso promedio fue de $729.127 mensuales. La diferencia se explica porque el promedio considera también las remuneraciones más altas, mientras que la mediana divide a los trabajadores en dos grupos de igual tamaño según sus ingresos. Por eso, ambas cifras permiten observar aspectos diferentes de la realidad salarial de la región.
Camilo Rosas Flores, director del Instituto de Desarrollo Local y Regional de la UFRO, abordó este problema en una columna enviada a Novena Digital por el Observatorio Laboral de La Araucanía. El académico plantea que el desafío regional no consiste solamente en crear más puestos, sino también en mejorar las condiciones de trabajo y los ingresos de quienes ya están ocupados.
Otro indicador es la informalidad. Durante mayo-julio de 2026, el 35% de las personas ocupadas en La Araucanía trabajaba en condiciones de informalidad, equivalente a 151.805 habitantes. Aunque la tasa disminuyó dos puntos porcentuales en doce meses, la región continúa registrando una proporción elevada de trabajadores sin las mismas protecciones asociadas al empleo formal.
Rosas sostiene que la informalidad no siempre responde a una decisión individual. También puede estar relacionada con las dificultades que enfrentan los trabajadores por cuenta propia y las empresas de menor tamaño para aumentar sus ingresos, asumir los costos de formalización y ofrecer mejores remuneraciones. En su análisis, mejorar la productividad es parte de la respuesta a ese problema.
No todos los sectores están generando las mismas oportunidades
El Termómetro Laboral también muestra que el empleo está cambiando de manera desigual entre las distintas actividades económicas. En doce meses, Salud aumentó en 7.788 personas ocupadas y Enseñanza sumó otras 4.584. En contraste, Comercio registró una disminución de 16.518 ocupados e Industria Manufacturera presentó una caída de 5.663.
El informe señala que el crecimiento de la ocupación en Salud provino casi íntegramente del sector público. Se trata de un antecedente relevante porque permite observar qué actividades están aumentando su participación en el empleo regional y cuáles muestran retrocesos. Sin embargo, estas variaciones estadísticas no equivalen directamente a registros individuales de contrataciones o despidos.
La evolución del Comercio adquiere especial importancia en una región donde esta actividad representa una fuente de trabajo para numerosas familias. La disminución estimada de ocupados en el sector contrasta con los aumentos observados en Salud y Enseñanza. La creación de nuevas oportunidades no está ocurriendo al mismo ritmo en todas las áreas de la economía regional.
La economía volvió a crecer, pero los hogares redujeron su consumo
El mercado laboral también depende del desempeño económico. Según el Banco Central, el Producto Interno Bruto (PIB) de La Araucanía creció 0,7% interanual durante el segundo trimestre de 2026, impulsado por los servicios personales y la construcción. El resultado marcó un cambio respecto de la caída registrada durante los primeros tres meses del año.
Sin embargo, el crecimiento de la actividad económica coexistió con otros indicadores negativos. Durante el segundo trimestre, el consumo de los hogares regionales disminuyó 2,5% y las exportaciones de bienes cayeron 9%. Estas cifras muestran que el aumento del PIB no significó que todas las actividades económicas o los componentes del gasto registraran una mejora simultánea.
En una respuesta entregada a Novena Digital antes de que se publicaran estos nuevos resultados del Banco Central, el seremi de Economía, Carlos Zirotti, describió la situación regional como un proceso de reajuste productivo, más que como una recuperación consolidada. También planteó la necesidad de fortalecer la inversión y diversificar las actividades económicas para ampliar las oportunidades de empleo.
¿Qué puede hacer la capacitación cuando faltan vacantes?
Para conocer cómo se está enfrentando el desempleo, Novena Digital inició el 10 de septiembre una serie de consultas a organismos públicos. La investigación se extendió durante 15 días e incluyó respuestas de Sence, la Seremi del Trabajo, la Seremi de Economía y el Gobierno Regional, además de análisis académicos y testimonios de personas que buscan trabajo.
Sence respondió el mismo día de la primera consulta y entregó sus antecedentes de colocación laboral. El servicio informó que su última estadística oficial y validada registra 8.671 personas distintas colocadas en empleos formales mediante la red de Oficinas Municipales de Información Laboral (OMIL). La información tiene corte estadístico a abril de 2026.
El organismo explicó que las colocaciones contabilizadas consideran contratos de al menos tres meses, pero que todavía no dispone de una medición consolidada sobre cuántas personas siguen trabajando o si sus contratos fueron renovados. Además, una colocación no significa necesariamente que se haya creado un puesto nuevo: también puede corresponder a una vacante que ya existía y fue cubierta.
Sence informó, además, que proyecta realizar 72 cursos de capacitación con 1.342 cupos destinados a personas desempleadas. También reportó 9.111 acciones de capacitación mediante Franquicia Tributaria, correspondientes a procesos formativos de trabajadores. Esta última cifra no significa que 9.111 personas desempleadas hayan conseguido empleo.
El economista Pablo Müller, académico de la Universidad Autónoma de Chile, explicó a Novena Digital que la capacitación y la intermediación laboral pueden mejorar las posibilidades de encontrar trabajo. Sin embargo, advierte que esos instrumentos no crean automáticamente nuevas vacantes si las empresas no tienen capacidad o necesidad de contratar más trabajadores.
Según su análisis, el desafío también requiere inversión, productividad y diversificación de las actividades económicas. Esa distinción ayuda a comprender por qué pueden coexistir cursos, subsidios y miles de colocaciones laborales con una tasa regional de desempleo de 10%: los programas cumplen funciones distintas y no todos implican la creación de puestos adicionales.
La meta de 4.000 nuevos puestos y los cupos que todavía deben cubrirse
La Seremi del Trabajo informó que la Mesa Regional por el Empleo estableció una meta de al menos 4.000 nuevos puestos de trabajo para el segundo semestre de 2026. La repartición aclaró que esa meta es distinta de las 8.671 colocaciones registradas por Sence, por lo que ambas cifras no deben sumarse como si midieran el mismo resultado.
Entre las iniciativas mencionadas por Trabajo se encuentran 1.370 cupos asociados a Conaf para labores vinculadas a la temporada de incendios forestales. La Seremi señaló que las postulaciones comenzarían en octubre mediante la red OMIL. Al momento de entregar esa información, los cupos todavía debían cubrirse y no podían contabilizarse como contrataciones realizadas.
A ellos se suman 1.130 cupos regionales del Subsidio a la Contratación, cuyo proceso de postulación continuaba abierto cuando Sence respondió. En conjunto, ambos instrumentos contemplan 2.500 cupos, pero eso no significa que ya existan 2.500 personas contratadas. La Seremi del Trabajo indicó que el cumplimiento efectivo de la meta regional comenzaría a determinarse hacia fines de año.
Los recursos públicos para fortalecer empresas y emprendimientos
La investigación también examinó el dinero destinado a fomentar la actividad productiva. El objetivo fue conocer qué iniciativas se están financiando, qué etapas de ejecución presentan y si las instituciones cuentan con antecedentes que permitan medir su efecto sobre el empleo. Para ello, Novena Digital consultó tanto por programas financiados con recursos sectoriales como por aportes del Gobierno Regional.
En su respuesta escrita, la Seremi de Economía informó cerca de $6.964 millones en presupuestos sectoriales para instrumentos de Sercotec, sus Centros de Desarrollo de Negocios y Corfo durante 2026. Los programas contemplan apoyo a emprendimientos, fortalecimiento de empresas existentes, inversión y diversificación productiva, entre otras finalidades.
Economía entregó su respuesta cinco días después de la consulta inicial. Los antecedentes permitieron identificar montos y coberturas de los programas, pero no incluyeron una cifra consolidada de empleos adicionales y sostenibles generados mediante el conjunto de esos instrumentos. Tampoco todos los recursos informados estaban destinados directamente a nuevas contrataciones.
Para completar el panorama, Novena Digital consultó al Gobierno Regional el 16 de septiembre. Su respuesta llegó el 24 de septiembre e informó $8.801 millones en recursos aprobados y/o solicitados para ocho programas ejecutados a través de Sercotec y Corfo durante 2026. Las iniciativas abarcan apoyo a empresas, emprendimientos, cooperativas y actividades productivas de distintos sectores.
Según el documento del GORE, cinco programas figuraban en ejecución y otros tres estaban pendientes de toma de razón en Contraloría. Por lo tanto, no corresponde presentar la totalidad de los $8.801 millones como dinero ya gastado. La respuesta tampoco distinguió completamente entre beneficiarios que ya recibieron apoyo y aquellos contemplados para etapas posteriores.
Los montos informados por Economía y el Gobierno Regional se refieren a fuentes de financiamiento presentadas por separado. Sin embargo, las respuestas no incluyeron una conciliación contable completa que permita sumarlos y presentar el resultado como una inversión pública total definitiva. Además, los programas tienen objetivos diferentes y no todos buscan crear empleos de manera directa.
¿Se sabe cuántos empleos han generado esos programas?
La respuesta del Gobierno Regional no incluyó una cifra consolidada de los puestos efectivamente creados mediante sus ocho programas de fomento. El organismo señaló que el levantamiento del número definitivo de empleos corresponde a los servicios ejecutores, Sercotec y Corfo. La información entregada por Economía tampoco permitió establecer un resultado laboral conjunto para los instrumentos sectoriales consultados.
El GORE sí informó una estimación de 3.217 empleos asociados a otra cartera de proyectos, vinculada a energía, aguas, saneamiento e infraestructura pública. Sin embargo, en su respuesta no adjuntó la nómina de esas iniciativas ni distinguió cuántos de los puestos proyectados ya se habían materializado. Esa cifra no corresponde a un resultado acreditado de los ocho programas de Sercotec y Corfo.
Que las respuestas no incluyan una cifra consolidada no significa que los programas carezcan de resultados. Algunas iniciativas siguen en tramitación y otras buscan mejorar la productividad o fortalecer negocios existentes, efectos que pueden observarse más adelante. Lo que no fue posible determinar con los antecedentes recibidos es cuántos empleos nuevos y sostenibles han generado efectivamente los recursos consultados.
Novena Digital solicitó al Gobierno Regional precisiones sobre los montos transferidos y ejecutados, los beneficiarios efectivos y los proyectos que sustentan la estimación de 3.217 empleos. Las respuestas adicionales serán revisadas en una publicación posterior, distinguiendo los puestos proyectados de las contrataciones efectivamente realizadas.
Una radiografía que va más allá del número de desempleados
La Araucanía enfrenta dificultades laborales que no pueden resumirse en una sola cifra. El desempleo afecta a más de 48 mil personas; parte de quienes buscan trabajo lleva un año o más sin conseguirlo; la informalidad alcanza al 35% de los ocupados; y la mitad de quienes trabajan recibe $550.232 mensuales o menos por su ocupación principal, según la medición de ingresos de 2025.
Al mismo tiempo, la UFRO estima que faltan 37.200 puestos adicionales para recuperar la tasa de ocupación prepandemia. Salud y Enseñanza muestran aumentos en el número de ocupados, mientras Comercio e Industria Manufacturera registran disminuciones. La economía regional volvió a crecer durante el segundo trimestre, aunque el consumo de los hogares cayó.
En ese escenario, la capacitación, la intermediación laboral y el fomento productivo forman parte de las respuestas públicas, pero sus resultados deben medirse de acuerdo con el propósito de cada programa. Un curso realizado, un cupo disponible, una persona colocada en una vacante y un empleo nuevo que se mantiene en el tiempo representan resultados distintos.
Después de 15 días de investigación, Novena Digital pudo identificar cifras, recursos, metas y experiencias que permiten comprender mejor la situación laboral regional. La pregunta pendiente no se limita a cuánto dinero se destina al empleo, sino también a cuántas oportunidades nuevas se están creando, qué condiciones ofrecen y cuánto tiempo logran mantenerse.


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