Un impactante vuelco tomó la investigación del asesinato de Michael Boschetto, un joven de 32 años que fue apuñalado frente a su casa en Padua, Italia, en 2024. Durante más de un año, la versión oficial apuntaba a Giacomo Friso, un vecino con antecedentes por consumo de drogas, como el presunto autor del crimen. Sin embargo, no existía una prueba contundente… hasta ahora.
Catorce meses después del homicidio, el padre de la víctima logró lo que la policía de Véneto no pudo: desbloquear el teléfono celular de su hijo. Con la ayuda de la novia del fallecido, accedieron al dispositivo y hallaron una grabación que cambia radicalmente el rumbo del caso.
En el video, Giacomo Friso aparece sonriente, bailando y haciendo el gesto de la victoria justo después del asesinato. La actitud burlona del hombre contradice su declaración inicial, en la que aseguraba haber actuado en defensa propia tras una supuesta pelea. Además, en las imágenes no presenta lesiones visibles que respalden su versión.
«En esos 30 segundos, Friso parecía complacido, como diciendo ‘lo hice, lo maté’», declaró el padre de Michael a la prensa local, según reportó el Daily Mail.
La escalofriante grabación será ahora incorporada como evidencia clave en el proceso judicial. El juicio contra Friso se llevará a cabo en septiembre ante un tribunal italiano.


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